Rodolfo Noguez cuestionado por seguro popular clientelar
Denuncian uso de servicios médicos para fines políticos
La reciente entrega de afiliaciones y apoyos ópticos en las clínicas del seguro popular municipal de Jilotepec desató duras críticas hacia el alcalde Rodolfo Noguez. Diversos sectores de la población señalan que el Ayuntamiento utiliza la entrega de lentes gratuitos como una herramienta de propaganda gubernamental permanente. Los inconformes argumentan que la salud pública constituye un derecho constitucional que la autoridad local no debe condicionar ni promocionar para limpiar la imagen de una administración marcada por la opacidad y las deficiencias administrativas.
Por consiguiente, la ciudadanía denuncia que el programa opera de forma selectiva y con criterios clientelares. Los pacientes critican que las citas para estudios de laboratorio presentan retrasos considerables, mientras el personal da prioridad a los eventos masivos de afiliación auspiciados por el edil. Esta conducta oficial evidencia una falta de ética institucional, puesto que el gobierno local antepone el impacto mediático de sus recorridos dominicales a la consolidación de un sistema de salud integral, digno y con abasto suficiente de medicamentos básicos.
Burocracia y trabas en la asistencia social
Las deficiencias en la Dirección de Salud Municipal
De igual forma, las reglas de operación del programa imponen filtros innecesarios que limitan el acceso de las familias de comunidades alejadas. Rodolfo Noguez centraliza el trámite de registro exclusivamente en las oficinas ubicadas a un costado del URIS, obligando a los usuarios a realizar gastos de traslado que muchas veces no pueden costear. En consecuencia, la rigidez del horario de lunes a viernes provoca que decenas de trabajadores pierdan su jornada laboral sin tener la certeza de recibir la tarjeta de beneficiario.
Por otro lado, los usuarios de la periferia reportan que el equipo de optometría resulta obsoleto para atender padecimientos complejos. Mientras el palacio municipal difunde mensajes de optimismo en plataformas digitales, la realidad de las clínicas refleja un rezago operativo que no soluciona las necesidades de la tercera edad. En conclusión, la distribución de insumos médicos funciona como un paliativo temporal que disfraza el desinterés oficial por invertir en infraestructura especializada. Bajo el mandato de Noguez, la simulación asistencial prevalece sobre la verdadera justicia social.
