Inversiones, empleo y mejores salarios potencian el desarrollo de México: economistas
• Las fuentes laborales deben ocupar un lugar central en la estrategia del progreso, refirió Norma Samaniego Breach
• Desigualdad y pobreza laboral siguen elevadas, en particular en el ámbito rural, precisó Saúl Alonso Escobar Toledo
La combinación de fallas estructurales históricas y crisis simultáneas sin precedentes desafían a nuestro país; su solución va más allá de la política laboral convencional, pues requiere de una estrategia nacional integral de desarrollo que articule empleo, educación, capacitación y seguridad social con la economía y las finanzas como ejes.
Así lo aseguró la integrante del Grupo Nuevo Curso de Desarrollo de la UNAM, Norma Samaniego Breach, y añadió que la fragmentación institucional sin coordinación entre políticas públicas diluye el impacto de acciones aisladas y profundiza las brechas que busca cerrar.
El empleo, enfatizó, no debe tratarse como un simple residuo económico, como ha ocurrido hasta ahora; por el contrario, al ser motor clave de productividad y crecimiento, debe ocupar un lugar central en la estrategia de progreso.
México necesita una estrategia de Estado de largo plazo que anticipe las transformaciones tecnológicas y demográficas que impactan la prosperidad económica y social, consideró en la conferencia El estado del trabajo, organizada por el Seminario Universitario de la Cuestión Social.
Y apuntó: a diferencia de transformaciones tecnológicas previas orientadas a automatizar tareas físicas, la inteligencia artificial también redefine y potencia actividades cognitivas, creativas y no rutinarias.
Las naciones pioneras la han adoptado de forma gradual, pero aquellos que se integran tarde lo hacen de golpe y entran directo a la sustitución de procesos. Por ello, es crucial monitorear lo que sucede en México cuando esto evolucione aún más, subrayó Samaniego Breach ante Enrique Provencio Durazo, coordinador del Programa Universitario de Estudios del Desarrollo (PUEC); Mario Luis Fuentes Alcalá, secretario técnico del Seminario Universitario de la Cuestión Social; y Rolando Cordera Campos, fundador del PUEC.
Otro reto es el cambio dramático en la pirámide de edades. En la actualidad se observa una estructura joven y triangular; sin embargo, para 2045 por primera vez la población de 65 años y más superará al grupo etario que va de cero a 14.
La importancia de las inversiones
De acuerdo con Saúl Alonso Escobar Toledo, también integrante del Grupo, si bien los salarios han aumentado de manera notable en términos reales y la distribución del ingreso ha mejorado, la desigualdad y la pobreza laboral siguen siendo elevadas, en particular en el ámbito rural. De 2018 a 2025 se redujo la brecha salarial entre México y Estados Unidos (EUA), aunque la diferencia entre ambos países es aún alta.
Asimismo, en 2025 y 2026 el empleo ha mostrado contracción tendencial sobre todo en el sector manufacturero, situación que ha derivado en recortes de personal en diversas empresas, lo que se muestra en los últimos indicadores laborales.
A decir del experto, el aumento salarial responde principalmente a un ambiente político interno favorable, orientado a recuperar el poder adquisitivo frente a un entorno complejo determinado por el cambio de gobierno en las políticas laborales de EUA hacia nuestro país.
Esa contradicción aparente entre crecimiento, empleo y salarios se agudizó en 2025 y persiste en 2026, de tal manera que en este año es probable que las remuneraciones medias y manufactureras aumenten a un ritmo menor que en el pasado, destacó.
Al concluir, Escobar Toledo afirmó que el ritmo de los incrementos en las percepciones solo podrá mantenerse si se elevan las inversiones pública y privada, se recupera el crecimiento del empleo y disminuye la incertidumbre global, sobre todo en el caso del país vecino del norte.
