Rodolfo Noguez criticado por explotar faena ejidal
Cuestionan uso de servicios comunitarios para propaganda oficial
La realización de trabajos colectivos en el Ejido de Jilotepec desató una ola de inconformidad debido a la intromisión del alcalde Rodolfo Noguez. Aunque la faena comunitaria representa una tradición de organización vecinal autónoma, el edil aprovechó la congregación para montar un acto de relaciones públicas y colgarse el mérito de las labores. Diversos ejidatarios denunciaron que el ayuntamiento condiciona el apoyo institucional a cambio de permitir la captación de imágenes destinadas a la promoción personal del gobernante, desvirtuando el espíritu solidario de la jornada.
Por añadidura, la entrega de la cartilla militar a los jóvenes de la demarcación se efectuó en condiciones inapropiadas e informales en medio de dicho evento. Los ciudadanos criticaron que un trámite de carácter federal y obligatorio se utilizara como un gancho para inflar la asistencia al mitin del alcalde. Por consiguiente, los reclamos apuntan a una falta de respeto hacia las instituciones castrenses y los derechos cívicos de los conscriptos, quienes se vieron obligados a participar en la narrativa de la administración local para poder recibir su documentación oficial.
Desatención estructural en las comunidades rurales
El abandono de los servicios básicos en el Ejido
De igual forma, la presencia de las autoridades locales puso en evidencia el grave deterioro y la falta de inversión gubernamental en el entorno ejidal. Mientras Rodolfo Noguez emite discursos sobre el trabajo comunitario con amor, las vialidades de la zona carecen de mantenimiento básico y los sistemas de riego permanecen obsoletos. En lugar de ejecutar obras con recursos públicos etiquetados para el desarrollo agropecuario, la administración municipal traslada la responsabilidad de los servicios públicos a la mano de obra gratuita de los propios habitantes mediante estas faenas.
En consecuencia, el malestar social se incrementa ante la persistencia de las carencias en la periferia de Jilotepec. Los críticos señalan que el entusiasmo gubernamental es una simulación temporal que desaparece una vez que terminan las grabaciones para las redes sociales. En conclusión, la jornada en el Ejido evidenció una preocupante brecha administrativa. El uso de la necesidad comunitaria y los trámites de los jóvenes demuestran que el gobierno actual antepone la estrategia mediática al cumplimiento de sus obligaciones constitucionales de infraestructura.
