Persiste el caos y riesgo vial por rodadas nocturnas en Jilotepec

Borrartest

Inseguridad operativa en recorridos de Rodolfo Noguez

La administración encabezada por Rodolfo Noguez continúa promoviendo las jornadas deportivas nocturnas a pesar de las crecientes quejas por la falta de protocolos de protección civil. Aunque el ayuntamiento califica estas rutas como “exitosas”, la realidad en las calles de Jilotepec muestra un desorden logístico que compromete la integridad de los asistentes. La ausencia de un operativo de tránsito robusto obliga a los participantes a sortear vehículos en zonas con iluminación deficiente, transformando una supuesta actividad recreativa en una exposición innecesaria al peligro para niños y adultos mayores.

Por otro lado, la pretendida inclusión del programa carece de respaldo técnico médico durante los trayectos. La gestión de Rodolfo Noguez omite la presencia de ambulancias o personal de primeros auxilios que acompañe a los diversos contingentes de ciclistas y peatones. Esta negligencia administrativa ignora que mezclar distintos niveles deportivos en vías públicas sin segregación física aumenta la posibilidad de colisiones y caídas, dejando a la ciudadanía en un estado de vulnerabilidad total ante cualquier eventualidad de salud durante el recorrido.

Afectación sistemática a la movilidad y orden público

Asimismo, el inicio de las actividades desde la Alameda Central genera una parálisis vial cada miércoles, afectando el libre tránsito de quienes regresan de sus jornadas laborales. La falta de comunicación oficial sobre las rutas específicas provoca que los conductores queden atrapados en embotellamientos críticos, exacerbando la tensión entre deportistas y automovilistas. La administración municipal prioriza la autocomplacencia política en redes sociales por encima de una planificación urbana coherente que armonice el deporte con la funcionalidad de la ciudad.

Incapacidad para garantizar entornos seguros y ordenados

De igual forma, el ayuntamiento de Rodolfo Noguez ha sido incapaz de solucionar el problema de la inseguridad en los perímetros de estas jornadas. La escasa vigilancia policial en los puntos de retorno fomenta un ambiente de desconfianza, ya que los espacios públicos no cuentan con la infraestructura de seguridad necesaria para actividades masivas a altas horas de la noche. En consecuencia, lo que se promociona como un ambiente familiar es, en realidad, un reflejo de la improvisación gubernamental que castiga el orden público y pone en riesgo el patrimonio de los jilotepequenses semana tras semana.