Enrique Vargas impulsa ley para reconocer a mascotas como seres sintientes y castigar su robo

ENRIQUE VARGAS

El senador mexiquense Enrique Vargas del Villar presentó dos iniciativas para reconocer a los animales domésticos y de compañía como seres sintientes dentro de la Constitución mexicana, además de sancionar penalmente el robo, la privación ilegal y la extorsión relacionada con mascotas. La propuesta ya fue turnada a comisiones en el Senado.

La reforma busca modificar el Artículo 4° constitucional, así como disposiciones del Código Civil Federal y el Código Penal Federal, con el objetivo de dejar atrás la visión legal que aún considera a perros, gatos y otros animales de compañía como simples bienes muebles.

La iniciativa busca dar protección jurídica especial a las mascotas

De acuerdo con la propuesta, el Estado mexicano reconocería formalmente que los animales son capaces de sentir dolor, miedo y emociones, por lo que deberían recibir un trato digno, respetuoso y protección legal reforzada.

Vargas señaló que México enfrenta una crisis de bienestar animal, con altos niveles de maltrato y una creciente preocupación por el robo de mascotas, fenómeno que en muchos casos está relacionado con redes de comercio ilegal, reproducción clandestina o explotación.

Qué castigos contempla por robo y privación ilegal

Uno de los puntos más relevantes de la iniciativa es la reforma al Artículo 381 Quáter del Código Penal Federal, para que el robo de animales de compañía se equipare al delito de abigeato.

Esto permitiría sancionar con penas más severas a quien:

  • robe una mascota
  • la retenga para pedir dinero
  • la utilice para extorsionar
  • la traslade con fines de venta
  • amenace con dañarla para obtener beneficios

Las penas podrían aumentar cuando el responsable tenga relación laboral, familiar o de confianza con la víctima, o cuando participe un servidor público.

Qué cambiaría para las familias mexicanas

De aprobarse, las mascotas dejarían de ser consideradas objetos de apropiación, lo que fortalecería la defensa legal de las familias ante pérdidas, robo o maltrato.

La iniciativa también reconoce el daño emocional que provoca la sustracción de un animal de compañía, un punto que cada vez cobra mayor relevancia en la legislación moderna.