Revolución al volante: Los autos eléctricos de Olinia costarán 150 mil pesos
Autos eléctricos de Olinia: El vehículo de bajo costo que busca transformar México
La startup mexicana presentará sus primeros prototipos en junio; busca competir con las marcas chinas mediante un modelo de movilidad urbana ligera y accesible.
Los autos eléctricos de Olinia se perfilan como la apuesta más ambiciosa de la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum para soberanía tecnológica. Esta startup mexicana, que combina respaldo gubernamental con capital privado, presentará sus dos primeros prototipos en junio de 2026. Con un precio estimado de 150 mil pesos (aproximadamente 8,400 dólares), el proyecto busca democratizar la movilidad sustentable y competir directamente en el mercado de vehículos de bajo costo, actualmente dominado por fabricantes chinos e indios.
Prototipos y especificaciones técnicas
Bajo la dirección de Roberto Capuano, los autos eléctricos de Olinia se encuentran en la fase final de ingeniería. La estrategia inicial contempla dos modelos enchufables de baja velocidad (máximo 50 km/h): un vehículo de pasajeros con capacidad para seis personas y una unidad de carga capaz de transportar hasta 600 kilogramos. Estos vehículos entran en la categoría de “urbano ligero”, un nicho que, según Capuano, ofrece una ventaja competitiva por ser los primeros en producirse a gran escala en el país.
El plan de negocios de la empresa prevé una producción de 100 mil unidades anuales para 2027. Para lograrlo, la compañía busca atraer 200 millones de dólares en capital privado, los cuales serán esenciales para establecer las plantas de fabricación y consolidar la cadena de suministro. El gobierno federal, por su parte, ha fungido como catalizador aportando financiamiento inicial a través de instituciones como la Secretaría de Energía y LitioMx.
El “bebé” tecnológico de la presidenta
Desde su toma de protesta, Sheinbaum ha promocionado a Olinia como un ejemplo de la capacidad de alta tecnología y creatividad local. El proyecto tiene su taller de diseño en el estado de Puebla, donde ingenieros y científicos trabajan financiados por institutos de investigación públicos. “La forma de entender a Olinia es como cuando nace un bebé en una gran familia y todo el mundo aporta para que crezca sano”, explicó Capuano sobre la colaboración interinstitucional.
Este impulso a la tecnología nacional ocurre en un momento crucial para la economía en México durante 2026, donde la transición energética y el nearshoring dictan las reglas del mercado. La intención no es crear un monopolio, sino ofrecer una alternativa mexicana frente a la inundación de marcas asiáticas que han ganado terreno en los últimos años.
Incentivos y beneficios para el consumidor
Para incentivar la adopción de los autos eléctricos de Olinia, el gobierno ha implementado políticas fiscales agresivas. Los compradores pueden beneficiarse de una deducción fiscal inmediata de casi el 90% de su valor. Además, la Comisión Federal de Electricidad (CFE) colabora ofreciendo medidores específicos para la recarga de estos vehículos con tarifas comerciales preferenciales.
Los interesados en seguir de cerca el avance de este proyecto pueden consultar las actualizaciones en el portal de la Secretaría de Energía (SENER), donde se detallan los avances en la infraestructura de carga y los apoyos a la industria de baterías de litio en territorio nacional. El éxito de Olinia dependerá de su capacidad para pasar de la fase de prototipo a la fabricación en serie, un reto que marcará el futuro de la movilidad en las grandes urbes mexicanas.
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