Freddy Serrano

Por: Freddy Serrano

Las plataformas digitales, poco sociales para muchos de nosottos, han cambiado la forma en que las personas se informan y se comunican; llegan a un público más amplio y diverso, el entorno ha auspiciado que la política esté pasando a manos de influenciadores.

Lo que sea con tal de atraer votantes jóvenes y aprovechar la popularidad de famosos, esos que dicen representar a un público que no se siente conectado con los políticos tradicionales.

Definitivamente se conectan con esos seguidores, no todos electores, gracias a su comunicación auténtica y cercana a la hora de hacer política, un atractivo no aprendido ni sobrectuado que valoran los votantes en busca de acciones personalizadas.

El cuestionamiento detrás del tema, nos remite a establecer: ¿los influyentes del internet tienen o no la experiencia?… ahí está la primera respuesta coloquial, ¿acaso para robar se necesita experiencia?.

La democracia está desdibujada y ha perdido esa condición sublime que algunos anhelamos, ahora bien, más allá de cuestionamientos morales, éste es un campo complejo donde hizo escuela que “el único requisito es que no haya requisitos”.

Ser líder o dirigente demanda habilidades y conocimientos específicos, ¿estos personajes tienen experiencia para tomar decisiones?, ¿la percepción sobre ellos es proclive a estar asociada a la falta de seriedad?, ¿sus contenidos pueden terminar calificados como superfluos?, ¿la controversia les puede conducir a dañar su reputación y credibilidad?… al final del día, las expectativas sobre su gestión terminan siendo irreales sobre lo que pueden lograr en política.

No se trata de coartar la libertad de expresión, mucho menos dejar de aplaudir la habilidad para captar la atención, el asunto es devolverle la seriedad y la mística a un oficio que además de talento; demanda academia, formación, responsabilidad, coherencia y el toque secreto de construir credibilidad real.

 

Por FREDDY SERRANO DÍAZ

Estratega Político


Las opiniones expresadas en este artículo son exclusiva responsabilidad del autor y no reflejan necesariamente la postura editorial de Cadena Política. El contenido ha sido publicado con fines informativos y en ejercicio de la libertad de expresión.