Gasolinas alcanzan máximos históricos en México
La recaudación total de impuestos impide que el costo por litro disminuya pese a la caída de los petroprecios
El mercado energético nacional presenta actualmente las tarifas nominales más elevadas para el consumo de energéticos fósiles en la historia del país. De acuerdo con el análisis de diversos especialistas financieros, el precio de los combustibles premium y diesel alcanzó niveles récord durante el último trimestre, impulsado por una estrategia fiscal que prioriza la recaudación estatal. Aunque el valor del petróleo a nivel internacional y la cotización del dólar han mostrado descensos importantes, estos beneficios no llegan al consumidor final. La Secretaría de Hacienda y Crédito Público aplica las cuotas completas del impuesto especial para compensar las necesidades presupuestarias del Gobierno Federal.
El impacto del IEPS en la tarifa final
En primer lugar, los analistas explican que el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios funciona como un amortiguador que estabiliza el mercado interno. Cuando los costos internacionales de importación bajan, la autoridad fiscal incrementa la tasa del gravamen para maximizar los ingresos públicos sin que el costo al público baje. Este mecanismo ha permitido que la recaudación por este concepto supere los 444 mil millones de pesos anuales, lo que representa un crecimiento real frente a periodos anteriores. De esta manera, el componente fiscal se normaliza dentro del costo final, eliminando los estímulos que anteriormente subsidiaban el consumo de la población.
Posteriormente, los registros de Petróleos Mexicanos confirman que el diesel, fundamental para el transporte de carga, promedia los 26.42 pesos por litro. Por otro lado, la gasolina de alto octanaje o premium se sitúa en los 25.80 pesos, situando a México como el segundo país con el costo más elevado entre los principales consumidores mundiales, solo superado por Alemania. Los expertos señalan que, a diferencia de Estados Unidos donde los precios fluctúan libremente según el crudo, en territorio mexicano la fijación implícita del precio limita cualquier ajuste a la baja en entornos externos favorables.
Expectativas y control inflacionario
Asimismo, el Gobierno Federal mantiene un acuerdo con el sector empresarial para topar el costo de la gasolina regular en un promedio de 24 pesos por litro. Esta medida busca evitar que el precio de los combustibles acelere la inflación general, la cual se ha mantenido por debajo de los incrementos acumulados de los energéticos en el largo plazo. Las autoridades consideran que la política actual es eficaz para absorber choques externos, aunque esto implique que el ciudadano no perciba ahorros cuando el mercado global de energía se estabiliza. Los ingresos extraordinarios por esta vía resultan cruciales para el pago de compromisos financieros adquiridos por la paraestatal en años previos.
Finalmente, los especialistas de instituciones bancarias prevén que las tarifas difícilmente disminuirán de forma significativa durante el presente año. La necesidad de mantener finanzas públicas sanas obliga al Estado a captar la mayor cantidad de recursos posibles a través del consumo de gasolina y diesel. Mientras persistan las necesidades de gasto público y la carga de deuda, el componente fiscal seguirá representando una parte sustancial de lo que cada usuario paga en la estación de servicio. La ciudadanía deberá ajustar sus presupuestos ante un escenario donde la energía barata no figura en las proyecciones económicas de mediano plazo.
