Frontispicio
Por: Edgar Mereles Ortíz
“Los adultos de hoy,
son los niños que
educamos ayer.”
Hermenegildo García.
1. Las tres de los viernes.
Oaxaca sin Salomón.
El próximo domingo en el Estado de Oaxaca se va a celebrar, por primera ocasión, un proceso de revocación del mandato del gobernador Salomón Jara. Francamente pienso que será un proceso donde el cuatroteísmo hará gala de todo su compendio de acarreo, manipulación, compra de votos y todo lo demás. Para que el 90% le ruegue que continúe.
Es necesario cambiar el sistema político del Estado, un espacio donde la pobreza, la carestía de la vida y la presencia de todo tipo de organizaciones criminales hacen de su modo de vida una guelaguetza de corrupción, impunidad y mediocridad.
Salomón tiene el control de todos los contratos de las obras, compras, renta de bienes muebles e inmuebles; su familia es la dueña de empresas que se dedican a rentar todo el mobiliario para la realización de eventos. Hijos, hermanos, sobrinos, primos y todos los demás
En Oaxaca casi todas las organizaciones de todos los municipios sufren la violencia de mototaxis, taxis y camiones de transporte público que funcionan como una red de mafias que amedrentan a los conductores particulares, maltratan a sus pasajeros y golpean a cualquier incauto que pretenda reclamar.
En Oaxaca la educación pública es un privilegio, a tal grado que los padres de familia prefieren inscribir a sus hijos en universidades privadas antes que en la Autónoma Benito Juárez. Una ficha de ingreso cuesta 20 mil pesos, el examen de ingreso 30 mil pesos, dependiendo de la carrera; para no reprobar una materia los alumnos tienen que pagar decenas de miles de pesos. Esa es la realidad de la educación pública.
No sé si Salomón es el responsable de todo esto pero, sí sé que es parte de esa estructura que consiente éstas y muchas anomalías más. En Oaxaca quieren normalizar la corrupción.
2. Trump en Davos.
Hermenegildo García es mi traductor, y me dice que el discurso de Trump en el Foro Económico Mundial se resume en estas frases: 1. Hay mucha Groenlandia para tan poca Dinamarca, pónganse la del Puebla. 2. Los somalíes son de escaso IQ, y representan todo lo que es un estado fallido. 3. Putin y Zelenzky son unos estúpidos si no aceptan mi plan de paz. 4. Europa va mal, yo soy el nuevo orden, y si alguien no me creé, póngame a prueba.
Escuché a los ministros y presidentes de Canadá, Francia y Estados Unidos de Norteamérica. Qué cosa tan espantosa es Trump, qué derrame de arrogancia. Dirían John Adams, padre de la patria yanqui: “Nunca en mi vida había escuchado a un hombre decir tantas estupideces juntas”.
El mundo debe observar el fenómeno trumpista como parte de una realidad, de la edificación inicial de los cimientos de una política y diplomacia que va a mover las estructuras políticas, económicas, comerciales, diplomáticas y belicistas de muchas naciones y algunas regiones del mundo.
En fin, ¿qué vamos a hacer? De entrada unirse y constituir un solo frente. Trump pretende normalizar sus bravuconadas. .
3. Educación con Garduño.
Diría el filósofo de Ciudad Juárez: “¿pero qué necesidad?”.
Procedo a especular:
En una comida de la chingada, Garduño le dice a López: ¿qué vas a hacer de mi? ¿En dónde te soy útil?
López suelta los cubiertos, se limpia con una servilleta de seda las comisuras de la boca, y dice: He hablado con Claudia, ella te ve como un actor político muy incómodo para su administración; yo le dije, no hay amigo incómodo ni socio lejano. Búscale algo, lo que sea, Garduño es como Fouché, donde lo pongas cumple con su labor.
López coacciona a Claudia, Claudia le pide el paro a Mario, Mario designa a Francisco Garduño como director general de Centros de Formación para el Trabajo de la Secretaría de Educación Pública.
De verdad? ¿Es en serio? ¿Un funcionario que salió impune por la muerte de más de 40 migrantes, en uno de sus ilegales de los campos de concentración en Tijuana, es el que dará las pautas de formación académica para el trabajo? Eso es inaudito.
Francisco o Pancho como le dicen sus cómplices o Paco como le llaman su secuaces, ha demostrado una actitud digna de Luca Brassi: frío, ajeno al dolor humano, de emociones psicópatas, un político con menos sensibilidad que un caracol, y en sus manos ponemos una parte sustancial de la formación para los trabajadores. Algo hiede en el despacho de Vasconcelos.
Hermenegildo García platicaba con una emérita funcionaria de primer nivel de la Secretaría de Educación Pública y le dijo una verdad verdaderamente verdadera: Garduño no es el problema, el problema es la capa de impunidad que lo protege y reproduce.
En la Secretaría de Educación Pública pretenden normalizar la impunidad.
Proletariado de México ¡Uníos por el amor de Dios!
Feliz fin de semana.
23 de enero del 2026.
