CEO de Ford califica al T-MEC como clave automotriz
Postura empresarial frente al acuerdo
El T-MEC industria automotriz se colocó en el centro del debate público luego de declaraciones encontradas entre el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el director general de Ford Motor Company, Jim Farley. A pocas horas de que Trump calificara el tratado como “irrelevante”, el CEO de la automotriz expresó una postura distinta y afirmó que el acuerdo resulta crítico para el sector en América del Norte.
Jim Farley realizó estas declaraciones durante un evento en el Salón del Automóvil de Detroit. En ese contexto, señaló que Ford considera a Canadá, México y Estados Unidos como parte de un sistema de manufactura integrado. De acuerdo con el directivo, esta integración permite que las operaciones de producción funcionen de manera coordinada entre los tres países, lo que sostiene la competitividad de la industria regional.
Asimismo, Farley explicó que la empresa reconoce la necesidad de revisar algunos aspectos del acuerdo. Sin embargo, subrayó que dichas revisiones deben realizarse sin perder de vista la relevancia del marco comercial vigente. Según su postura, el tratado facilita la planeación a largo plazo y brinda certidumbre a las cadenas de suministro del sector automotriz.
Declaraciones del presidente estadounidense
Horas antes de las palabras del CEO de Ford, el presidente Donald Trump se refirió al tratado durante una visita a una planta automotriz en Detroit. En ese momento, afirmó que la permanencia del acuerdo no representaba una prioridad para su administración. De igual forma, sostuvo que el pacto no ofrecía beneficios reales para Estados Unidos y que su continuidad resultaba indiferente para el país.
Trump también mencionó que México y Canadá mostraban mayor interés en mantener el acuerdo comercial. Estas declaraciones generaron reacciones inmediatas en distintos sectores económicos, especialmente en la industria automotriz, que depende de cadenas de valor transfronterizas.
Reacciones desde México
Posteriormente, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, se pronunció sobre el tema durante su conferencia matutina. En su mensaje, destacó que los principales defensores del tratado han sido empresarios estadounidenses. Según señaló, diversos actores del sector privado en Estados Unidos reconocen la importancia del acuerdo para sus operaciones y para la estabilidad económica regional.
Estas declaraciones buscaron contextualizar el debate desde una perspectiva económica. La presidenta enfatizó que el comercio regional se sostiene, en gran medida, por la interdependencia productiva entre los tres países. En consecuencia, el tratado se mantiene como una herramienta relevante para el intercambio comercial y la inversión.
Impacto en la industria regional
La industria automotriz de América del Norte opera mediante procesos de producción compartidos. Las autopartes cruzan fronteras en múltiples ocasiones antes de llegar al ensamblaje final. Por ello, el acuerdo comercial ha permitido establecer reglas claras para el comercio y la inversión entre los países involucrados.
Empresas como Ford han estructurado sus estrategias de manufactura bajo este esquema regional. En ese sentido, los directivos del sector han señalado que la estabilidad normativa resulta clave para mantener empleos, atraer inversión y sostener la competitividad frente a otros mercados globales.
El debate en torno al tratado refleja las distintas visiones políticas y empresariales sobre el comercio internacional. Mientras algunos actores plantean ajustes o cuestionamientos, otros insisten en la necesidad de conservar un marco que facilite la integración productiva. Así, el futuro del acuerdo continúa como un tema relevante dentro de la agenda económica de América del Norte.
