¿Riesgo de desconexión? El impacto del padrón de telefonía en menores

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CURP y celulares: duda para menores

¿Deben niños y adolescentes vincular su número?

La implementación del nuevo padrón de telefonía móvil abrió un debate relevante en México: si niños y adolescentes deben o no vincular su número celular a la CURP para conservar el servicio. La discusión cobra fuerza porque, hacia 2025, hasta 22 millones de menores usan un teléfono móvil para comunicarse con sus familias, estudiar y acceder a servicios digitales básicos.

El registro establece que, desde el 9 de enero y hasta el 30 de junio de 2026, todos los números activos deben asociarse a la identidad de una persona. De lo contrario, a partir del 9 de julio, las líneas que no cumplan quedarán desactivadas, con acceso limitado solo a servicios de emergencia como el 911.

¿Qué obstáculos enfrentan los menores de edad?

El padrón exige validar la identidad mediante un documento oficial con fotografía y CURP, como la credencial del INE o el pasaporte. Sin embargo, la credencial para votar solo se emite a mayores de edad, y únicamente 8% de la población cuenta con pasaporte.

Esta situación genera una barrera práctica para los menores, ya que el proceso de registro remoto solicita una “prueba de vida” con un documento oficial previo. Además, México carece de un repositorio nacional de identidad con fotografías de menores que funcione como fuente confiable para las empresas de telecomunicaciones. Por ello, cualquier intento de validación directa por parte de niños o adolescentes tiende a ser rechazado por los sistemas.

Especialistas en regulación digital advierten que el marco normativo no reconoce al menor como sujeto autónomo para gestionar su identidad móvil, lo que traslada la responsabilidad a los adultos.

¿Cómo funciona la titularidad delegada?

Los lineamientos distinguen entre titular y usuario de la línea. Bajo este esquema, la política pública asigna la identidad legal a los padres o tutores, mientras permite que el menor use el servicio.

  • Titularidad delegada: Un adulto asume la responsabilidad legal de la línea ante la compañía telefónica, con un límite de hasta 10 líneas por persona física.

  • Asociación del menor: Los lineamientos permiten asociar a un único usuario a la vez por línea, lo que posibilita que el menor quede registrado como usuario, mientras el padre o tutor conserva la titularidad.

Este modelo busca evitar el uso ilícito de las líneas, pero también plantea retos en términos de inclusión digital.

¿Qué pasa si no se vincula la línea?

Si una línea usada por un menor no queda registrada correctamente antes de junio de 2026, las consecuencias resultan significativas:

  • Desconexión digital: Se pierde acceso a Internet, redes sociales y comunicación cotidiana, herramientas clave para el desarrollo educativo y social.

  • Limitación de derechos humanos: Se afecta el derecho de acceso a las telecomunicaciones y a las tecnologías de la información.

  • Vulnerabilidad comunicativa: Aunque la línea podrá llamar a números de emergencia, no recibirá llamadas ni mensajes comunes, lo que deja al menor aislado fuera de situaciones críticas.

El reto del padrón consiste, por tanto, en equilibrar seguridad e inclusión, sin convertir el registro en un factor de exclusión para la niñez y adolescencia en México.


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