Donald Trump eleva amenaza a México y plantea ataques terrestres contra cárteles
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, escaló su retórica contra los cárteles del narcotráfico y sugirió abrir la puerta a operaciones terrestres contra organizaciones criminales vinculadas al tráfico de drogas, en una pronunciación que reaviva tensiones con México.
En una entrevista reciente con la cadena estadounidense Fox News, Trump afirmó que, tras la intensificación de ataques marítimos contra embarcaciones ligadas al narcotráfico, su administración planea extender sus acciones “a tierra firme”. “Vamos a empezar ahora a golpear la tierra con respecto a los cárteles,” declaró el mandatario, señalando que, a su juicio, “los cárteles están controlando México”.
Donald Trump no detalló en qué zonas específicas podrían llevarse a cabo estas acciones ni ofreció un plan operativo concreto, pero su comentario marca una escalada en la retórica de seguridad nacional de Washington —una línea que ha ido subiendo de tono desde la operación militar estadounidense en Venezuela y la captura de Nicolás Maduro a inicios de enero.
El presidente estadounidense afirmó en la misma entrevista que Estados Unidos ha reducido significativamente la entrada de drogas por vía marítima y que ahora buscará atacar las rutas terrestres utilizadas por las organizaciones del narcotráfico. “Los cárteles están matando a cientos de miles de personas en nuestro país cada año”, argumentó Trump para justificar su postura.
Estas declaraciones se suman a anteriores amenazas de acciones más agresivas. En meses recientes, Trump ha sugerido en diversas ocasiones que desplegaría ataques militares contra los cárteles en territorio de países de la región que considera responsables del tránsito de drogas hacia Estados Unidos, incluyendo comentarios que implican a México, Colombia y Venezuela en el marco de una estrategia más amplia.
La postura de Trump también ha ido acompañada de políticas más duras: su administración ha designado a varias organizaciones criminales como “terroristas extranjeras”, un movimiento que amplía el marco legal para aplicar sanciones y justifica acciones de seguridad más agresivas contra sus estructuras.
Desde México, el gobierno encabezado por Claudia Sheinbaum ha rechazado de manera reiterada cualquier intervención militar en su territorio, insistiendo en que la lucha contra el narcotráfico debe realizarse con respeto a la soberanía nacional y mediante cooperación bilateral. El Ejecutivo mexicano ha defendido que se profundice la colaboración con Estados Unidos en materia de inteligencia y desmantelamiento de redes criminales, pero sin permitir operaciones militares extranjeras en suelo mexicano.
El contexto de estas declaraciones se da en un momento de alta tensión en la relación bilateral, tras la reciente operación en Venezuela y el constante debate sobre la crisis de opioides y violencia ligada al narcotráfico en territorio estadounidense. Las advertencias de Trump, aunque polémicas y objeto de rechazo diplomático, reflejan la agenda de seguridad de su administración para 2026.
