Gobierno de México respalda alianza Viva y Volaris
Revisión antimonopolio y postura presidencial
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, expresó su respaldo inicial a la unión Viva-Volaris, aunque subrayó que la operación deberá someterse a la revisión de la Comisión Nacional Antimonopolio para garantizar que cumpla con el marco legal vigente. En primer lugar, la mandataria señaló que este tipo de alianzas pueden resultar positivas para el país, siempre que respeten las reglas de competencia económica.
Durante su conferencia matutina, Sheinbaum afirmó que el proceso de análisis permitirá evaluar el impacto de la unión en el mercado aéreo. Al mismo tiempo, consideró que la operación puede fortalecer a la industria aeronáutica nacional, al incentivar la inversión y el crecimiento de empresas mexicanas. De esta manera, el Gobierno federal mantiene una postura de apertura, pero condicionada a la supervisión regulatoria.
Asimismo, la presidenta destacó que la posible integración entre ambas aerolíneas podría generar beneficios adicionales. Según explicó, un mayor tamaño empresarial permitiría ampliar la oferta de vuelos y fomentar el turismo, además de elevar la capacidad de competencia frente a aerolíneas nacionales y extranjeras. Por ello, insistió en que el análisis técnico será clave para determinar los alcances reales de la operación.
Alcances de la operación y reacción del sector
Por su parte, Viva Aerobus y Volaris informaron recientemente que alcanzaron un acuerdo para integrarse en un nuevo grupo de aerolíneas de bajo costo. En conjunto, ambas compañías concentran el mayor tráfico de pasajeros en el país y, con esta unión, formarían la aerolínea más grande de México en términos de volumen de viajeros.
De acuerdo con ejecutivos de las empresas, el objetivo principal de la alianza consiste en mejorar las condiciones para negociar costos operativos, especialmente aquellos relacionados con la adquisición y arrendamiento de aeronaves. En este sentido, la integración busca generar economías de escala que permitan enfrentar el entorno de mayores gastos que vive la industria aérea a nivel global.
Además, cifras del sector indican que Viva y Volaris representan, de manera conjunta, alrededor del 69% de los pasajeros transportados en el mercado mexicano hasta el mes de octubre. Este nivel de concentración explica la atención que la operación ha despertado entre autoridades y competidores. Aeroméxico, que ocupa el siguiente lugar en participación de mercado, podría manifestar objeciones durante el proceso de evaluación regulatoria.
Por otro lado, especialistas consideran que la revisión de la Comisión Nacional Antimonopolio será determinante para definir si la unión se aprueba en su totalidad, se condiciona o se rechaza. En consecuencia, el análisis deberá ponderar el impacto en tarifas, rutas, calidad del servicio y opciones para los consumidores.
Mientras avanza el proceso, el pronunciamiento de la presidenta marca una señal política relevante. Aunque el Gobierno observa con buenos ojos la consolidación de empresas nacionales, mantiene el compromiso de asegurar que la competencia no se vea afectada. Así, la posible unión entre Viva y Volaris se perfila como una de las decisiones más relevantes para el sector aéreo mexicano en los próximos meses.
