México apuesta por la altitud del Estadio Ciudad de México para Mundial 2026
EFE/EPA/WILL OLIVER
Selección mexicana espera sacar ventaja de la altura
La selección de México confía en aprovechar la altitud del Estadio Ciudad de México —antes conocido como Azteca— para su debut en la Copa Mundial de la FIFA 2026. Este inmueble se ubica a 2 250 metros sobre el nivel del mar, una condición que podría favorecer al equipo local este 11 de junio durante su partido inaugural contra Sudáfrica national football team.
El director deportivo del equipo, Duilio Davino, afirmó que la altitud, combinada con el apoyo de la afición y el clima, representa una ventaja para “jugar en casa y condicionar a nuestros rivales”.
Con los rivales definidos tras el sorteo —Sudáfrica, Corea del Sur national football team y un equipo que saldrá del repechaje europeo—, el cuerpo técnico ya planea la logística y estrategia de preparación aprovechando las condiciones del estadio.
Preparativos de la ciudad rumbo al Mundial
La Gobierno de la Ciudad de México confirmó que el Estadio Ciudad de México mantendrá la inauguración del Mundial, tal como había sido ratificado anteriormente.
Además, la ciudad planea una inversión de al menos 6 mil millones de pesos en infraestructura, movilidad y mejoras urbanas para recibir a aficionados, turistas y delegaciones deportivas. Entre las acciones está la modernización del transporte público, rehabilitación de vías, alumbrado, así como mejoras en entornos urbanos cercanos al estadio.
Las autoridades capitalinas aseguran que la CDMX se prepara de forma integral para ofrecer una experiencia segura y organizada tanto para residentes como visitantes durante los partidos.
Riesgos y retos para visitantes y equipos visitantes
El hecho de jugar a más de 2 000 metros de altitud puede complicar físicamente a los equipos visitantes. La falta de adaptación al aire, la menor densidad de oxígeno y la necesidad de aclimatación pueden afectar el rendimiento, especialmente en un partido tan exigente como la inauguración del Mundial. Por eso, el equipo mexicano apuesta a que este factor le dé una ventaja natural.
Para los aficionados que planean asistir, las autoridades prevén coordinación en transporte, hospedaje y movilización. El reto logístico será grande, considerando la demanda esperada y la afluencia masiva.
Un Mundial en casa con condiciones especiales
La combinación de altitud, historia del Estadio Ciudad de México y los preparativos urbanos convierten al partido inaugural como un factor de orgullo nacional. México no solo busca aprovechar su localía: planea convertir esa ventaja física en un impulso competitivo desde el primer silbatazo.
El éxito dependerá del trabajo previo del cuerpo técnico, de la aclimatación del equipo y del apoyo ciudadano. Si todo sale bien, la altitud podría convertirse en un aliado clave para iniciar con una victoria.
