Desconectarse de internet mejora el ánimo, revelan estudios
amnesia digital
Impacto del uso digital en la salud mental
Diversas investigaciones recientes señalan que reducir el tiempo frente a internet mejora el estado de ánimo y disminuye síntomas como ansiedad, depresión e insomnio. Estas conclusiones surgen después de que especialistas analizaron los efectos del uso intensivo de redes sociales en la vida diaria. Durante la pandemia de covid-19, la población enfrentó un aumento en los niveles de estrés y soledad. Aunque el confinamiento terminó, los indicadores de salud mental muestran que estos problemas permanecen y afectan a distintos grupos de edad.
El crecimiento de la vida digital llegó acompañado de la promesa de conectar a las personas. La posibilidad de hablar, buscar información o resolver dudas de forma inmediata transformó la convivencia social. Sin embargo, este acceso constante provocó que muchos usuarios se sintieran saturados por el flujo continuo de contenido y notificaciones.
Resultados del estudio más reciente
La revista JAMA Network Open publicó un estudio el 24 de noviembre que analizó a 295 jóvenes entre 18 y 24 años. Los participantes redujeron su tiempo en redes sociales a 30 minutos diarios durante una semana. Los investigadores observaron una disminución del 16.1% en los niveles de ansiedad, una reducción del 24.8% en los síntomas de depresión y una baja del 14.5% en los problemas de sueño.
Este experimento aportó evidencia cuantificable sobre los beneficios de limitar el tiempo digital, una práctica que especialistas denominan “ayuno tecnológico”. La medida busca recuperar espacios de descanso mental y promover hábitos más saludables.
Iniciativas que promueven menos tiempo en redes
Antes de este estudio, algunas instituciones ya exploraban alternativas. En 2023, la University of Central Florida y el Rollins College of Winter Park impulsaron comunidades como Reconnect Moving, que fomenta la convivencia sin redes sociales. Su fundador, Seán Killingsworth, afirmó que los teléfonos forman parte de la vida moderna, pero no encajan en todos los entornos sociales. Según él, crear espacios libres de dispositivos favorece experiencias más tranquilas y reduce la sensación de aislamiento.
Efectos cognitivos del uso excesivo de tecnología
Publicaciones científicas, como Dialogues in Clinical Neuroscience, señalan que el uso intensivo de dispositivos afecta la atención y el rendimiento académico. También dificulta ejecutar tareas que requieren concentración, altera la inteligencia emocional y puede generar conductas adictivas. Además, incrementa el aislamiento social y afecta la calidad del sueño.
Los especialistas advierten que estos hábitos pueden provocar “amnesia digital”. En el pasado, las personas memorizaban datos cotidianos como teléfonos, direcciones o rutas de transporte. Hoy, la mayoría consulta cualquier información en el celular. Abrir una aplicación para preguntar cómo se prepara un platillo simple sustituye ejercicios de memoria que antes formaban parte de la rutina diaria.
Una tendencia que plantea nuevos retos
Los investigadores consideran que la memoria fortalece la capacidad para tomar decisiones, resolver problemas y proyectar metas. Cuando disminuye el uso de esta habilidad, se afecta la manera en que las personas comprenden su presente y planifican su futuro. Por eso, el concepto de “amnesia digital” genera preocupación entre especialistas, quienes lo califican como uno de los desafíos más importantes de la era tecnológica.
