Fintech desafían a la banca mexicana

Fintech desafían a la banca mexicana

¿Qué nuevos jugadores buscan conquistar a la clase media?

México vive un momento de intensa competencia financiera, impulsado por la llegada de nuevos bancos digitales y startups que buscan atraer a la clase media con ofertas agresivas en tarjetas de débito, crédito y cuentas de nómina. Entre los protagonistas destacan Revolut, que inició un lanzamiento suave este mes; Banco Plata, que prevé operaciones para la primera mitad del año próximo; y Nu, que apunta a convertirse en banco hacia finales de 2026. A ellos se suma Mercado Pago, que espera la aprobación regulatoria para operar con licencia plena.

La mexicana Klar avanzó con rapidez al adquirir la unidad digital Bineo de Banorte, obteniendo así su propia licencia. Este grupo de nuevas entidades está sacudiendo uno de los mercados más competidos de América Latina, presionando a los gigantes BBVA, Santander y Banorte para acelerar su modernización y revisar sus comisiones.

Sin embargo, México no representa una victoria garantizada. Los recién llegados enfrentarán regulación estricta, infraestructura desigual y una fuerte batalla con tanto bancos tradicionales como fintech locales. Aun así, figuras del sector consideran que el país iniciará una de las etapas más relevantes de la banca digital mundial, debido al choque entre actores históricos y nuevos competidores.

¿Por qué la clase media se convirtió en la prioridad?

Durante años, las fintech atendieron a personas sin acceso al sistema financiero. Hoy apuntan a un segmento más estable: usuarios con empleo formal que pueden recibir su nómina en instituciones reguladas, considerada la joya de la banca minorista por alimentar productos de crédito, ahorro e inversión.

Casos como el de Mitzi Martínez, una usuaria de 31 años que combina cuentas tradicionales con una de Nubank, reflejan este giro. Ella destaca la facilidad para invertir y obtener rendimiento dentro de un sistema simplificado, algo que atrae a nuevos clientes, aunque también reconoce que la amplia oferta puede resultar abrumadora.

El ecosistema sigue creciendo: México acumula más de mil proveedores digitales y un ritmo de expansión cercano al 20% anual, según estimaciones sectoriales. Al cierre de 2023 existían 162.6 millones de cuentas de depósito, una cifra en aumento desde 2020. Esto explica el interés de empresas como Revolut, Ualá, Kapital y Plata por obtener licencias que les permitan competir con todos los servicios bancarios.

¿Cómo responden los bancos tradicionales ante esta presión?

Los bancos convencionales mantienen una posición dominante, pero ya ajustan sus estrategias. BBVA México, responsable del 22% de los depósitos del país, renovó su aplicación para mejorar la experiencia digital. Santander y Banregio lanzaron sus propias filiales digitales —Openbank y Hey Banco— para atraer a perfiles jóvenes y tecnológicamente activos.

A la competencia también se suman empresas de consumo como Walmart, con Cashi, y Femsa, con Spin by Oxxo, aunque sin licencia bancaria. Su alcance se ve limitado porque no pueden ofrecer créditos, un elemento clave para captar clientes. Incluso Didi, la plataforma de transporte, incursiona con tarjetas de débito y crédito.

En medio de un mercado más fragmentado, especialistas afirman que los ganadores serán quienes logren combinar solidez regulatoria, ofertas digitales de calidad y la capacidad de atraer nuevos clientes en una carrera cada vez más intensa.