Empresas chinas piden diálogo técnico antes de cambios a aranceles y advierten impactos en costos, cadenas productivas y competitividad industrial en México.
Industria pide tiempo para ajustes arancelarios
Solicitudes y advertencias de las empresas
Las empresas chinas instaladas en México pidieron tiempo para analizar los aranceles a China, al señalar que una decisión apresurada podría elevar costos, modificar rutas de abastecimiento y dificultar la operación de sectores estratégicos. Durante las mesas de trabajo en la Cámara de Diputados, representantes del sector industrial explicaron que un ajuste inmediato afectaría cadenas productivas que hoy sostienen parte importante de la manufactura nacional.
La China Chamber México expuso que la propuesta del Ejecutivo requiere un examen técnico detallado. Sergio Roberto Huerta, director general del organismo, dijo que cada fracción arancelaria necesita una revisión puntual porque algunos incrementos alcanzarían hasta 50 por ciento. Según explicó, un alza de esa magnitud provocaría aumentos en el precio final de diversos productos y generaría presión adicional para empresas que compiten con márgenes ajustados.
Huerta recordó que México cuenta con instancias especializadas para investigar prácticas desleales de comercio y pidió que el proceso avance con evidencia y no con medidas generalizadas. Además, señaló que China mantiene un papel relevante en la modernización industrial del país, ya que participa en transferencia tecnológica y en el fortalecimiento de líneas de producción que incorporan innovaciones.
Impactos por sector y propuestas de análisis
Durante la mesa enfocada en textil, moda y productos personales, integrantes del sector insistieron en que una estrategia de sustitución de importaciones basada solamente en aranceles no garantiza resultados. Pola Grijalva, presidenta de la Junta de Gobierno de la Cámara en ese rubro, explicó que la industria necesita elevar eficiencia, reducir costos e invertir en procesos de forma constante. Agregó que la política comercial debe considerar diferencias entre cadenas productivas que operan bajo realidades económicas y tecnológicas variadas.
Grijalva también recomendó un estudio de sensibilidad por sector, ya que industrias como la textil y el calzado registran márgenes reducidos y dependen de insumos provenientes de Asia. Señaló que, sin diagnósticos específicos, los ajustes podrían dificultar la planeación financiera de las empresas y limitar su capacidad para mantener precios competitivos.
A lo largo de las discusiones, especialistas coincidieron en que el país atraviesa un momento clave para atraer inversión y consolidar su papel en el mercado regional. Por ello, sugirieron que el diálogo con las empresas continúe antes de aplicar cambios definitivos. Consideraron que una decisión gradual permitiría ajustar procesos logísticos, revisar contratos de suministro y anticipar impactos en consumidores y productores. Así, destacaron que una política equilibrada puede preservar la competitividad sin frenar la llegada de nuevos proyectos industriales.
