La presidenta Claudia Sheinbaum confirmó la renovación del acuerdo del Pacic, con el que el gobierno y las empresas mantienen en 910 pesos el precio de la canasta básica compuesta por 24 productos esenciales. La mandataria detalló este compromiso durante su conferencia matutina y agradeció a productores y cadenas de autoservicio por sostener un precio que influye de manera directa en el bolsillo de las familias. Según Sheinbaum, este pacto ayuda a contener incrementos que afectarían la economía popular, por lo tanto, el gobierno considera prioritario sostenerlo.
Este programa nació en mayo de 2022 durante la administración de Andrés Manuel López Obrador en respuesta a la inflación global posterior a la pandemia. Más tarde, el actual gobierno lo renovó nuevamente en noviembre de 2024, y ahora prolonga su vigencia en un escenario económico más complicado para los hogares mexicanos.
¿Cómo se compara este pacto con el costo real de vivir en México?
La ratificación del acuerdo ocurre en un contexto marcado por aumentos constantes en el costo de vida. Datos del Inegi señalan que la canasta básica ampliada subió 4.3% interanual en zonas urbanas durante octubre de 2025 y alcanzó un valor de 4,756 pesos mensuales por persona. Este indicador muestra que la presión económica se intensifica, aunque el precio de los 24 productos del Pacic permanezca estable.
Debido a este incremento, una familia de cuatro integrantes debe reunir más de 19,000 pesos mensuales para cubrir sus necesidades esenciales, entre ellas alimentos, medicamentos, higiene, educación, transporte y servicios básicos de vivienda. La brecha entre el costo real y el ingreso disponible sigue ampliándose, y muchas familias sienten que el alivio del Pacic solo cubre una parte mínima de su situación diaria.
El Inegi explicó que el encarecimiento responde sobre todo al aumento en entretenimiento, cultura y vivienda, rubros que presionan incluso más que los alimentos. Aunque estos sectores no forman parte del paquete subsidiado, su impacto golpea con fuerza los presupuestos familiares.
¿Qué diferencias existen entre zonas urbanas y rurales?
La presión sobre el gasto no avanza al mismo ritmo en todo el país. En áreas rurales, el aumento de la canasta básica fue de 2.9%, lo que la ubicó en 3,412 pesos mensuales por persona. Aunque el incremento resulta menor frente a las ciudades, los hogares rurales también enfrentan alzas en alimentos, cuidado personal y servicios educativos y culturales, que afectan la estabilidad económica de las comunidades.
En conjunto, la renovación del Pacic sostiene un precio fijo en productos esenciales, pero el resto de los gastos continúa creciendo. Por ello, muchos hogares sienten que, aunque el pacto funciona como un respiro parcial, la presión económica se mantiene y obliga a replantear el presupuesto familiar mes con mes.

