Reforma busca frenar agresiones y endurecer sanciones en estadios

Enfrentamientos en Indonesia partido de futbol

Endurecen sanciones por violencia en estadios

Propuesta legislativa para frenar agresiones

La discusión sobre penas por violencia en estadios tomó fuerza luego de que la diputada Lorena Piñón Rivera, del PRI, presentó una iniciativa que busca endurecer los castigos contra quienes participen en actos violentos dentro y fuera de los recintos deportivos de la Liga MX. La legisladora propuso cambios a la Ley General de Cultura Física y Deporte y al Código Penal Federal con el objetivo de proteger a los aficionados y garantizar que el fútbol mexicano recupere un ambiente familiar y seguro. Además, planteó que el país necesita frenar cualquier tipo de agresión para evitar sanciones internacionales que afecten el Mundial de 2026.

La diputada señaló que los episodios de violencia registrados en años recientes dañaron la imagen del deporte. Después del caso ocurrido en el Estadio Corregidora, que dejó una fuerte huella en la afición y generó preocupación global, la iniciativa busca responder con medidas firmes. Según Piñón Rivera, los clubes, los directivos y los asistentes deben asumir responsabilidades claras para que los estadios no vuelvan a convertirse en escenarios de riesgo.

Alcances y penas planteadas en la iniciativa

La propuesta establece penas que van de tres hasta doce años de prisión para quienes participen en peleas, agresiones o disturbios en los estadios, así como en sus inmediaciones. La legisladora explicó que estas sanciones deben aplicarse de manera directa a integrantes de barras, grupos organizados y cualquier aficionado que incite o ejecute actos de violencia. Además, la iniciativa contempla consecuencias para los equipos y sus directivos si se demuestra que incumplieron protocolos de seguridad o permitieron acciones que pusieran en riesgo a los asistentes.

La diputada destacó que estas medidas buscan anticiparse a posibles decisiones de la FIFA, ya que el organismo ha sancionado a otros países por incidentes similares. Por ello, insistió en la importancia de reforzar la cultura deportiva, promover la convivencia pacífica y adoptar controles que permitan identificar y expulsar del fútbol a quienes generen violencia. También expuso que un castigo firme puede ayudar a cambiar la percepción internacional sobre México en materia de organización y seguridad deportiva.

Con esta iniciativa, Piñón Rivera pretende establecer un antes y un después en el manejo de eventos deportivos, de modo que la Liga MX cuente con reglas claras y consecuencias contundentes. El objetivo final se centra en que los estadios vuelvan a ser espacios seguros para las familias y en que México mantenga su compromiso como sede mundialista.