CDMX busca romper récord con clase gigante de fútbol
¿Cómo nació la idea de la clase más grande del mundo?
La Ciudad de México inició los preparativos para lograr un Récord Guinness con la “Clase de Fútbol más Grande del Mundo”, programada para el 1 de marzo de 2026, como parte del entusiasmo rumbo al Mundial 2026.
Durante el primer ensayo, encabezado por la jefa de Gobierno Clara Brugada Molina, el director del Instituto del Deporte (INDEPORTE), Javier de Jesús Peralta Pérez, explicó los detalles técnicos del ambicioso proyecto que busca superar la marca impuesta en Seattle, Estados Unidos, con 1,038 participantes.
“Queremos superar esa cifra y demostrar que en la Ciudad de México el fútbol es pasión, unión y disciplina”, expresó el funcionario, al destacar que el evento no solo busca romper un récord, sino también promover la actividad física y la convivencia familiar en espacios públicos.
¿Qué incluirá la dinámica del intento de récord?
Peralta Pérez detalló que la jornada deportiva se estructurará en siete momentos clave, cada uno con un enfoque técnico distinto. Entre los ejercicios se encuentran “Tiki Taka”, “Vuelta al mundo”, “La Finta”, “Regate”, “La bicicleta”, “Bolita, por favor” y una “Tanda de penales” para cerrar la actividad con energía.
Cada fase está diseñada para fortalecer la coordinación, el trabajo en equipo y la técnica individual, promoviendo valores como el respeto, la disciplina y la inclusión.
El evento contará con entrenadores certificados, voluntarios y un equipo médico para garantizar la seguridad de todos los participantes, además de observadores oficiales que verificarán el cumplimiento de las normas del Guinness World Records.
¿Por qué este evento es importante para la CDMX?
Las autoridades capitalinas consideran que este reto será una celebración del deporte y una antesala del Mundial 2026, en el que México será una de las sedes oficiales. La actividad busca fortalecer la identidad deportiva de la capital, motivar a niñas, niños y jóvenes a practicar fútbol y consolidar a la ciudad como un referente en la organización de eventos masivos.
Además, la iniciativa pretende posicionar a la CDMX como un espacio de unión social, donde el deporte se convierte en una herramienta de cohesión y salud pública.
Con entusiasmo, Brugada Molina destacó que la meta no es solo romper un récord, sino dejar un legado de energía, comunidad y orgullo deportivo.
