“Hemos fracasado” expresa la presidenta del Louvre tras robo
La presidenta del Louvre, Laurence des Cars, reconoció ante el Senado francés los graves fallos de seguridad que permitieron el robo de joyas valoradas en 88 millones de euros el pasado domingo. Des Cars calificó el asalto como “una herida inmensa” y admitió que el museo fracasó en proteger su patrimonio.
El robo ocurrió en la galería Apolo, donde cuatro delincuentes ingresaron a las 9:30 mediante un vehículo con grúa montacargas y sustrajeron nueve piezas, recuperándose solo una de ellas. La presidenta explicó que, pese a los planes de seguridad implementados desde 2021, algunos sistemas eran insuficientes y obsoletos, especialmente las cámaras de vigilancia perimetrales, que no cubrían el balcón afectado.
¿Qué medidas propone Des Cars?
Des Cars señaló que el museo planea un plan de seguridad renovado con una inversión de 80 millones de euros para cubrir todas las fachadas. También pidió la instalación de una comisaría de policía especial dentro del Louvre. La presidenta atribuyó parte del fracaso a instalaciones envejecidas y destacó la necesidad de modernizar los sistemas internos de vigilancia.
Reacciones y contexto político
Durante la comparecencia, los senadores criticaron duramente a Des Cars, acusando al Louvre de ser “el hazmerreír”. Por su parte, la ministra de Cultura, Rachida Dati, defendió al personal de seguridad y señaló que los sistemas internos funcionaron, responsabilizando a la seguridad de la ciudad de París por las deficiencias externas.
El robo, considerado el más grande del siglo en el Louvre, ha generado preocupación no solo por la pérdida patrimonial sino también como símbolo del momento crítico de Francia, en medio de la crisis política que afecta al gobierno de Emmanuel Macron y a la reciente condena del expresidente Nicolas Sarkozy.
Valor histórico y económico
Aunque las joyas sustraídas tienen un valor estimado en 88 millones de euros, la fiscalía francesa destacó que su importancia histórica las hace prácticamente incalculables. Se trata de piezas vinculadas a Napoleón Bonaparte, Napoleón III y la emperatriz Eugenia de Montijo, cuyo daño no puede compensarse solo con su valor económico.
El museo reabrió sus puertas tras tres días sin público, intentando retomar la normalidad mientras continúa la investigación para esclarecer el robo y fortalecer la seguridad de una de las instituciones culturales más emblemáticas del mundo.
