Fuga de hidrocarburo amenaza ejido Maclovio Herrera, Tamaulipas
Habitantes denuncian falta de atención de Pemex
En el ejido Maclovio Herrera, conocido también como Miradores, los habitantes viven momentos de preocupación ante una fuga de hidrocarburo que contamina las presas locales, fuente de agua para familias, cultivos y ganado.
El comisariado ejidal, Carmelo García, explicó que la fuga habría sido reportada hace más de mes y medio, sin embargo, Petróleos Mexicanos (Pemex) no ha atendido el problema. Detalló que los vecinos han hecho múltiples llamados a la empresa, pero ningún ingeniero ni personal técnico ha acudido al sitio.
“Desde hace más de ocho días no viene nadie de Pemex. El agua tiene una nata negra y huele mal. Ya no se puede usar ni para los animales”, señaló García, quien teme que el derrame cause daños irreversibles a la comunidad.
Presas y cultivos gravemente afectados
De acuerdo con los testimonios, el derrame afecta dos presas, una de propiedad ejidal y otra particular, ambas esenciales para el consumo doméstico y la producción agrícola. En la superficie del agua se observa una capa de chapopote de hasta tres centímetros de grosor, lo que impide su uso.
Los productores agrícolas mencionaron que sus siembras de plátano, guayaba, mango y cedro podrían perderse si no se restablece pronto el suministro de agua limpia. Además, el ganado enfrenta riesgos por el consumo del líquido contaminado.
“No es la primera vez que pasa”, recordó García. Hace 15 años, una presa también sufrió un derrame y la comunidad nunca recibió reparación ni apoyo por parte de Pemex.
Piden acción inmediata de autoridades
La crisis llega en un momento crítico, después de una prolongada sequía que apenas había permitido recuperar los niveles de agua gracias a las lluvias recientes. Ahora, la contaminación amenaza programas como Sembrando Vida, que dependen del riego constante.
“Antes no teníamos agua; ahora que hay, está contaminada. Pemex debería mandar pipas o limpiar las presas, no pedimos mucho, solo una solución”, expresó el comisariado ejidal.
Los pobladores solicitaron la intervención urgente de Pemex y de las autoridades ambientales para contener la fuga, identificar su origen y sanear las presas. Advirtieron que, de no hacerlo pronto, el daño ecológico y económico podría convertirse en una crisis ambiental de mayores proporciones.
