Revelan presunto conflicto de interés en el Conacyt
Una investigación de Emeequis reveló que María Elena Álvarez-Buylla, exdirectora del extinto Consejo Nacional de Humanidades, Ciencias y Tecnologías (Conahcyt), habría asignado recursos públicos a proyectos de investigación propios y de su madre, Elena Roces.
Durante su gestión, Álvarez-Buylla obtuvo 751 mil pesos para un estudio personal, mientras que su madre recibió 2 millones 733 mil 518 pesos para otro proyecto. Ambos montos se autorizaron mientras la exfuncionaria dirigía el organismo, lo que ha generado cuestionamientos sobre un posible conflicto de interés y falta de transparencia.
¿Cuáles fueron los proyectos beneficiados?
De acuerdo con el reportaje, el trabajo de Elena Roces, titulado “Alteraciones de la diferenciación de linfocitos T CD4+, macrófagos y adipocitos en el tejido adiposo visceral e inflamación sistémica asociada a hiperinsulinemia y obesidad en ratas”, se desarrolló entre 2020 y 2024. Ese periodo coincidió con la elaboración de la vacuna Patria, impulsada por el gobierno mexicano, el Conahcyt y el Laboratorio Avimex.
Por su parte, el estudio encabezado por Álvarez-Buylla, “Patrones genéricos y sistémicos de la diferenciación y la proliferación en los nichos de células troncales: raíz de Arabidopsis thaliana como sistema de estudio teórico-experimental”, se realizó en el Instituto de Ecología durante tres años. Según los registros, el proyecto concluyó con publicaciones en revistas académicas como Plant Physiology y PNAS.
¿Qué implicaciones tiene este caso?
Las revelaciones se dan en un contexto de críticas hacia la gestión de Álvarez-Buylla, marcada por denuncias de irregularidades administrativas, retrasos en proyectos científicos y recortes a becas de posgrado. Durante su administración, la Auditoría Superior de la Federación (ASF) presentó una denuncia ante la Fiscalía General de la República (FGR) por presuntos malos manejos en la desaparición de fideicomisos, que habrían generado un daño al erario estimado en más de 50 millones de pesos.
Además, el caso se suma a otras controversias, como la vinculación del despacho Estudio MMX, encargado del diseño de un proyecto relacionado con la hija de la exfuncionaria, que también recibió un contrato millonario durante su administración.
Estos señalamientos refuerzan las dudas sobre el manejo de recursos en el Conahcyt y evidencian la necesidad de mayor transparencia en la asignación de fondos públicos a la investigación científica en México.
