México vulnerable ante desastres naturales: sin Fonden ni Sistema de Emergencias
México vulnerable ante desastres naturales
Tormentas y falta de mecanismos agravan la emergencia
México vulnerable ante desastres naturales. Tres tormentas tropicales —Priscilla, Jerry y Raymond— golpean simultáneamente al país, provocando inundaciones, deslaves y daños en comunidades del sur. Sin embargo, más allá de la fuerza de la naturaleza, el país enfrenta una falta de infraestructura institucional que agrava las consecuencias: la desaparición del Fondo de Desastres Naturales (Fonden) y la ausencia de un Sistema de Emergencias Nacional que coordine la respuesta inmediata.
Cada año, México sufre los efectos de huracanes, sismos y lluvias torrenciales. Hoy, las tormentas tropicales evidencian una realidad preocupante: la vulnerabilidad ante fenómenos naturales se incrementa por la falta de herramientas normativas y financieras que garanticen atención rápida y eficiente a los damnificados.
El vacío que dejó el Fonden
Desde su desaparición en 2021, el país perdió un instrumento clave para reaccionar ante emergencias. El Fonden, creado en 1996, permitía liberar recursos inmediatos para la reconstrucción de infraestructura y la atención de víctimas. Con su eliminación, los apoyos se entregan de manera directa, sin reglas claras de operación y sin un fondo dedicado a emergencias.
Durante más de dos décadas, el Fonden funcionó como un respaldo financiero ante catástrofes. Al aprobar su eliminación, el Senado justificó la medida con presuntos casos de mal manejo de recursos. No obstante, desde entonces, los estados y municipios afectados por fenómenos naturales han enfrentado dificultades para acceder a apoyo inmediato.
Un proyecto que pudo cambiar la respuesta ante desastres
En 2018, la Secretaría de Gobernación evaluó implementar el Sistema de Comando de Incidentes (SCI), una metodología internacional utilizada en Estados Unidos y Chile para coordinar rescates con mayor eficiencia. El proyecto, que contaba con la participación de la UNAM, la Cruz Roja y las secretarías de Defensa y Marina, buscaba establecer una Norma Oficial Mexicana que unificara protocolos entre dependencias públicas y privadas.
Sin embargo, el proyecto fue archivado en 2019. Las autoridades argumentaron que las condiciones de infraestructura, cultura y capacitación en México no eran adecuadas para aplicar el modelo internacional. Desde entonces, no se ha desarrollado un sistema alternativo.
Un país sin coordinación nacional ante emergencias
La falta de un esquema de coordinación genera respuestas desiguales en cada estado. En las zonas afectadas por las tormentas Priscilla, Jerry y Raymond, las fuerzas armadas, Protección Civil y autoridades locales trabajan sin un protocolo nacional unificado, lo que retrasa las labores de rescate y complica la comunicación entre instituciones.
Especialistas en gestión de riesgos señalan que la ausencia del Fonden y de un Sistema de Emergencias deja a México en desventaja frente a la creciente intensidad de los fenómenos climáticos. La vulnerabilidad estructural, sumada al cambio climático, demanda una política pública que priorice la prevención y la respuesta inmediata.
Mientras tanto, comunidades del sur del país enfrentan lluvias torrenciales, deslaves y cortes de energía, esperando ayuda entre el lodo y los escombros. La experiencia del huracán Otis en 2023 ya había evidenciado la necesidad de contar con protocolos claros, pero las lecciones aún no se reflejan en la planeación nacional.
