Elecciones neerlandesas bajo tensión

Elecciones neerlandesas bajo tensión por disturbios antiinmigración
A poco más de un mes de las elecciones generales del 29 de octubre en Países Bajos, el debate migratorio domina la campaña y la tensión en las calles ha escalado con fuerza. Este sábado, en La Haya, una protesta antiinmigración derivó en disturbios que encendieron las alarmas del gobierno y los partidos políticos.
Más de 1,500 manifestantes se congregaron en el parque Malieveld convocados por la organización de derechas Els Rechts, para exigir políticas migratorias más estrictas, un reparto justo de viviendas y mayor transparencia. Lo que comenzó como una concentración pacífica se transformó en caos: ataques a la sede del partido D66, lanzamiento de objetos contra la Policía, quema de un vehículo policial y bloqueos de carreteras.
El alcalde de La Haya, Jan van Zanen, autorizó el uso de cañones de agua y gases lacrimógenos para contener a los alborotadores. Algunos manifestantes ondeaban banderas de extrema derecha y gritaban consignas como “¡Centros de asilo, fuera con ellos!” y “¡Nosotros somos Países Bajos!”.
Violencia en plena campaña
Los disturbios ocurren en un momento clave: la inmigración y el asilo son el tema central de las elecciones neerlandesas tras la caída del gobierno de coalición en junio por desacuerdos en esta materia.
El líder populista Geert Wilders, figura clave de la política antiinmigración, condenó la violencia. Desde la red social X, calificó de “idiotas” a quienes atacaron a la Policía y recalcó que el uso de la fuerza contra las autoridades es “totalmente inaceptable”.
Un fenómeno europeo
La crispación neerlandesa se enmarca en un auge de discursos antimigración en Europa, donde fuerzas de derecha y extrema derecha han ganado influencia en países como Reino Unido, Francia y España.
Las elecciones del 29 de octubre decidirán no solo la conformación del Parlamento, sino también la orientación del país frente a la migración, la seguridad y la crisis de vivienda, en un ambiente marcado por la radicalización social.
