Entre festejos y abandono en Jilotepec

¿Qué se celebró en el centro del municipio?
La noche del 15 de septiembre, el centro de Jilotepec se convirtió en escenario de una celebración vistosa con motivo del Grito de Independencia 2025. El presidente municipal, Rodolfo Noguez, encabezó el acto protocolario desde el balcón del Palacio Municipal, mientras cientos de familias se reunieron en la plaza principal para presenciar el espectáculo de fuegos artificiales, música en vivo y danzas tradicionales.
Autoridades locales, como el Secretario del Ayuntamiento, Polo Olguín, así como representantes de instituciones educativas, se dieron cita para acompañar al edil en una noche llena de símbolos patrios. Sin embargo, el fervor tricolor contrastó con una realidad que muchos habitantes no dejaron pasar desapercibida.
¿Qué se oculta tras las luces y discursos?
Mientras los reflectores se enfocaban en la ceremonia oficial, diversas comunidades del municipio seguían enfrentando condiciones precarias, sin acceso regular a servicios esenciales. A pesar de que el alcalde ha publicitado en redes sociales obras como techumbres escolares o instalaciones de alumbrado público, ciudadanos de localidades más apartadas denuncian abandono, promesas incumplidas y obras inconclusas.
El espectáculo patrio, con fuegos artificiales y despliegue de recursos, dejó un sabor a derroche innecesario para quienes día a día caminan por calles sin pavimentar, con alumbrado deficiente o sin acceso a atención médica básica. Varios habitantes cuestionan si esta administración prioriza la imagen pública sobre las verdaderas necesidades del municipio.
Incluso en zonas recientemente beneficiadas con proyectos menores, como Danxho, hay quienes señalan que las acciones parecen responder más a fines propagandísticos que a una política integral de desarrollo. “El presidente inaugura una lámpara y lo sube como si hubiera cambiado la vida del pueblo entero”, comentan vecinos inconformes.
¿Realmente se fortalece el sentido de comunidad?
El discurso oficial afirma que estas celebraciones fortalecen la identidad y la unidad, pero para muchos jilotepequenses, esa unidad solo se ve en el discurso, no en los hechos. La falta de inversión en infraestructura, el limitado acceso a servicios y la ausencia de atención a problemáticas urgentes evidencian un gobierno más centrado en las apariencias que en la transformación real.
La administración de Rodolfo Noguez continúa organizando eventos de alto perfil, pero en paralelo, crece el malestar en comunidades que se sienten olvidadas. Porque mientras unos festejan bajo luces y música, otros esperan respuestas concretas, no discursos huecos ni espectáculos de ocasión.
