Crimea, Donbás y el sur de Ucrania: las piezas en juego en la cumbre Trump–Putin

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Alaska será escenario de un encuentro cargado de tensión diplomática, donde Moscú busca legitimar su control sobre territorios ocupados y Washington podría mediar en un acuerdo que Kiev rechaza.

El esperado encuentro entre el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y su homólogo ruso, Vladimir Putin, tendrá como eje central el futuro de las zonas ucranianas bajo ocupación rusa. Crimea, el Donbás y parte del sur de Ucrania estarán en el centro de la negociación, en un momento en que Moscú controla alrededor del 20% del territorio del país, según estimaciones del Institute for the Study of War (ISW).

Ocho años de conflicto y una guerra abierta

Desde la anexión de Crimea en 2014, la geografía política de Ucrania ha cambiado radicalmente. La guerra en el Donbás dejó miles de muertos y se mantuvo congelada hasta 2022, cuando Rusia lanzó una invasión a gran escala. En los primeros meses de ofensiva, el Kremlin capturó amplias zonas de Zaporiyia y Jersón, además de acercarse peligrosamente a Kiev. Sin embargo, la resistencia ucraniana, reforzada por ayuda militar occidental, obligó a Moscú a retroceder en varios frentes.

Hoy, Rusia mantiene bajo su control toda Crimea, gran parte de Lugansk y Donetsk, y franjas estratégicas del sur que conectan por tierra con la península.

Donbás: el núcleo del conflicto

Para Putin, consolidar el dominio sobre Lugansk y Donetsk es una prioridad. Reportes señalan que el Kremlin presiona a Ucrania para entregar ciudades clave como Kramatorsk y Slávyansk. Sin embargo, el presidente Volodymyr Zelensky ha reiterado que abandonar el Donbás sería abrir la puerta a nuevas ofensivas rusas.

El tablero del sur: Zaporiyia y Jersón

Otra zona crítica en la agenda es el sur ucraniano. Rusia propone congelar el conflicto si se mantienen las actuales líneas de frente, pero no hay señales de que renuncie a la costa del mar de Azov o del mar Negro, vital para su estrategia militar y comercial. Trump aludió a “propiedades frente al mar” sin precisar detalles, comentario interpretado como una referencia a estas áreas.

Europa dice no a concesiones

Los aliados europeos de Ucrania rechazan cualquier negociación que implique reconocer la ocupación rusa. Consideran que ceder territorio ahora significaría legitimar anexiones ilegales según la ONU.

La cumbre de Alaska, prevista para finales de agosto, podría redefinir el rumbo de la guerra y el mapa de Ucrania. Sin embargo, con posturas tan opuestas, el camino hacia un acuerdo parece lejano.

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