EPA revoca base científica clave y amenaza las regulaciones climáticas en EE. UU.
EPA revoca base legal para combatir el cambio climático
La Agencia de Protección del Medio Ambiente (EPA, por sus siglas en inglés) anunció que revocará el dictamen científico aprobado en 2009 que establece que los gases de efecto invernadero representan un riesgo para la salud pública. Esta decisión pondría fin a una de las herramientas más importantes para limitar las emisiones contaminantes en Estados Unidos.
El dictamen, conocido como la Declaración de Peligro de 2009
Sirvió como fundamento legal para implementar regulaciones federales sobre emisiones contaminantes provenientes de vehículos, centrales eléctricas e industrias. Fue adoptado tras un fallo de la Corte Suprema que permitió a la EPA actuar bajo la Ley de Aire Limpio de 1970.
El director actual de la EPA señaló que la nueva propuesta, que entrará en una fase de consulta pública de 45 días, beneficiará a sectores como el automotriz y energético, al eliminar lo que calificó como “cargas económicas innecesarias”. Afirmó que el dictamen de 2009 se basó en “conclusiones apresuradas” que, según la agencia, ya no reflejan la ciencia actual.
Críticas por parte de ambientalistas y científicos
La medida ha provocado preocupación entre expertos climáticos y organizaciones ambientalistas. El exvicepresidente de EE. UU. y activista ambiental, Al Gore, acusó a la EPA de “ignorar la realidad de la crisis climática” y actuar en beneficio de la industria de los combustibles fósiles.
“La revocación perjudicará la competitividad de EE. UU. en un mundo que avanza hacia energías limpias”, señaló Gore en un comunicado. Añadió que, al debilitar las regulaciones, se ignoran tanto la ciencia climática como los compromisos internacionales adquiridos.
Qué está en juego con la revocación
Desde su implementación, la Declaración de Peligro permitió a EE. UU. adoptar políticas para reducir la emisión de seis gases de efecto invernadero, incluidos el dióxido de carbono (CO2) y el óxido nitroso (N2O), ambos responsables del calentamiento global. Su eliminación afectaría directamente la capacidad del gobierno federal para legislar en materia de protección climática.
Además, esta decisión se enmarca en un paquete de 31 acciones regulatorias para eliminar restricciones ambientales que, según la EPA, han afectado la inversión en sectores estratégicos como el petróleo, el gas y la generación eléctrica.
El efecto invernadero y su impacto
El efecto invernadero es un fenómeno natural que mantiene el planeta a una temperatura habitable, pero su intensificación debido a la actividad humana ha causado un preocupante calentamiento global. Los principales gases responsables —CO2, metano (CH4), óxidos de nitrógeno y CFC— provienen de la quema de combustibles fósiles, la ganadería, la industria y el uso de aerosoles.
Estas emisiones provocan fenómenos extremos como sequías prolongadas, olas de calor, huracanes más intensos y el derretimiento de los polos, lo cual amenaza la estabilidad de los ecosistemas y las comunidades humanas.
La urgencia de reducir las emisiones contaminantes
Diversos organismos internacionales, como la ONU y el IPCC, advierten que el tiempo para actuar se agota. La comunidad científica insiste en que es indispensable reducir las emisiones para evitar un aumento de la temperatura global superior a los 2 °C respecto a los niveles preindustriales, meta establecida en el Acuerdo de París.
Para lograrlo, se necesita una transición rápida hacia energías limpias, innovación tecnológica y un marco normativo fuerte que incentive prácticas sostenibles tanto en las industrias como en la vida cotidiana de las personas.
