Donald Trump y el daño al núcleo de nuestras naciones
Al final de su gobierno el presidente de los Estados Unidos de América, Donald Trump (DT), dejará muchas herencias a sus gobernados y al mundo mismas que hasta el día de hoy en uno de los temas centrales como lo es el comercial -que es el que destaca por la atención que, por obvias razones, merece- en realidad nadie sabemos si serán positivas o no. En el nuevo orden mundial que se está gestando a partir de las decisiones del mandamás de la Casa Blanca no se vislumbra aún un horizonte claro que tenga puerto de llegada y que genere certidumbre; lo cierto es que lo que hasta el momento se ha ido instalando es exactamente lo contrario, un clima de incertidumbre ante la volatilidad ante el cambio de actitudes de un solo hombre del que nadie sabe a ciencia cierta cuál es su cosmovisión del mundo; es decir, nadie sabemos bien a bien la forma en la que DT interpreta y comprende el mundo, incluyendo sus creencias, valores y actitudes. Lo que trasluce es que DT no piensa como un líder mundial con concepción amplia del rumbo que debiera llevar la humanidad para tener un futuro común armónico, equilibrado y de libertades sino como un presidente que representa a una porción poblacional y que adopta una visión limitada que pone por encima de todos su bienestar y sus intereses locales. Es decir que pasados ya seis meses y medio de haber tomado el poder el señor Donald Trump solo nos ha dicho a los mexicanos y al mundo que no está satisfecho con los acuerdos comerciales porque sostiene que su país pierde de todas todas y que todo el mundo –incluido México- hemos “abusado” de Estados Unidos. Seguramente en el mediano plazo veremos qué es lo que pasa en el plano comercial y cómo se ajustan las cosas en todo el planeta. Pero hay un tema mayor que el comercial y es el que tiene que ver con los efectos ya muy negativos que ha ocasionado el señor Donald Trump entre nuestras naciones en el núcleo social. El Pew Research Center (PRC) es un centro de investigación independiente muy prestigiado que analiza problemas y mide actitudes y tendencias de la gente en todo el mundo. A través de sus estudios demográficos y encuestas de opinión pública el Pew Research Center nos brinda información relevante que hoy es importante rescatar dado que el comportamiento y las decisiones del Presidente de Estados Unidos de América hacia México, más allá de los temas de orden comercial, diplomáticos, migratorios o de tráfico de drogas, han lastimado gravemente la imagen que tenemos como vecinos entre nuestras naciones, en las percepciones de ambos pueblos con respecto uno del otro. Los buenos vecinos y hermanos que dijimos ser durante muchísimos años quedo atrás. Esa hermandad, esa confianza, esa interrelación cordial e incluso amorosa la ha roto Donald Trump y muy probablemente es para siempre. Ese ya es un saldo que contará en la historia personal de Donald Trump y cuyas consecuencias ya estamos padeciendo.
Volteamos a la Biblia y recordamos la enseñanza de Jesús que decía que “por sus frutos los conoceréis” (Mateo 7:16) “Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con vestidos de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces. Por sus frutos los conoceréis. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos, o higos de los abrojos? Así, todo buen árbol da buenos frutos, pero el árbol malo da frutos malos. No puede el buen árbol dar malos frutos, ni el árbol malo dar frutos buenos. Todo árbol que no da buen fruto, es cortado y echado en el fuego. Así que, por sus frutos los conoceréis” (Mateo 7:15-20). Lo anterior viene al caso por el informe de junio de 2025 del Pew Research Center que señala que con el regreso del señor Donald Trump a la presidencia de su país los mexicanos tenemos una opinión mucho más negativa de Estados Unidos que durante el mandato de Joe Biden. El deterioro en la percepción es brutal dado que refleja que el 69% de los mexicanos tienen una opinión desfavorable de EEUU y que solo un 29% se manifiesta a favor, siendo que el año pasado las opiniones fueran prácticamente opuestas: el 61% de los mexicanos tenía una opinión favorable de EEUU y el 33% se manifestaba en contra. Aquí es muy importante decir que la caída más pronunciada (32 puntos) en la percepción de la opinión favorable de EEUU es la de México en los 24 países encuestados para el efecto. Es relevante destacar otro dato: el 91% de los adultos mexicanos afirman tener poca confianza en que Donald Trump haga lo correcto en asuntos internacionales.
De la misma manera en el tema migratorio en donde una amplia mayoría de los mexicanos (87%) tiene poca o ninguna confianza en la gestión de Donald Trump y aunque seguramente es un factor que poco o nada le ha de importar al habitante de la Casa Blanca, lo cierto es que hoy por hoy en el territorio norteamericano habitan 40 millones de mexicanos y/o mexicano-americanos de primera y segunda generaciones que le guste a Donald Trump o no continúan teniendo una relación consanguínea férrea con sus parientes de los 32 estados de la República Mexicana. En este sentido, el PRC reportó un crecimiento negativo del año pasado a la fecha ya que en 2024 un 52% opinó que el gobierno norteamericano estaba haciendo un mal trabajo en la frontera con México y ahora ese porcentaje subió a 68%. El mismo reporte señala que dos tercios (68%) afirman que el gobierno de la Presidenta Claudia Sheinbaum está actuando correctamente en la gestión de los asuntos de la frontera y migratorios. Sin embargo, los datos relevantes del daño que ha generado ya Donald Trump en nuestras sociedades desde su primer periodo de gestión en el poder y en lo que llevamos del segundo mandato lo podemos observar con los resultados que nos ofrece el PRC en el que se plasma que en 2017 el 65% de los estadounidenses tenían una opinión favorable de México y ahora, en 2025, el 60% de los estadounidenses tienen una visión desfavorable de México.
Las actitudes de los estadounidenses hacia México también difieren según la raza y la etnia. Aproximadamente la mitad de los hispanoamericanos (53%) tienen una visión positiva de México, en comparación con solo el 30% de los estadounidenses blancos no hispanos. También hay grandes diferencias partidistas en Estados Unidos: el 52% de los demócratas y los independientes con tendencias demócratas tienen una visión favorable de México, en comparación con sólo el 22% de los republicanos y las personas con tendencias republicanas.
Es decir que el señor Donald Trump ha logrado su objetivo de poner en contra a la sociedad norteamericana contra la mexicana y que el daño está hecho. La retórica de agresión del señor Donald Trump, de desgaste permanente, de denostación y de achaque de culpas de algunos de los grandes males que padece la sociedad norteamericana y que debe resolver el gobierno que él dirige ha calado hondo según los datos del PRC. Restaurar el daño ya causado requerirá de mucho tiempo y sin duda demanda parar el discurso amañado, lacerante, indignante, en muchas ocasiones falaz y ofensivo del actual gobernante de Estados Unidos de América, lo cual es una ilusión mientras Donald Trump se mantenga en el cargo. Finalmente, hay que acentuar que uno de los “frutos” por el cual será conocido el señor Donald Trump y del cual es absolutamente responsable es del grave daño al núcleo social de nuestras dos naciones. “por sus frutos los conoceréis”.
