Capacitan a sacerdotes para negociar con criminales

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Buscan reducir la violencia con métodos de diálogo pastoral

En un esfuerzo por enfrentar la creciente inseguridad en México, 40 sacerdotes y 30 laicos participaron en un taller de capacitación para dialogar con integrantes del crimen organizado, llevado a cabo en la Universidad Pontificia de México los días 14 y 15 de julio. El objetivo del curso fue brindar herramientas prácticas de negociación para contribuir a la reducción de la violencia en comunidades afectadas por la presencia de grupos delictivos.

El taller, titulado Fortalecimiento de Capacidades de Negociación en Sacerdotes y Agentes, fue organizado por la Comisión Episcopal para la Pastoral Social, el Centro Lindavista y el Instituto para la Paz. Asistieron religiosos y agentes de pastoral provenientes de Ciudad de México, Guadalajara, Morelia, y otras zonas golpeadas por la violencia.

Diálogo como vía de paz

El arzobispo Carlos Garfias Merlos, impulsor de esta iniciativa, explicó que el curso busca fortalecer la colaboración entre Iglesia, sociedad civil y autoridades, en una apuesta por abrir canales de comunicación con actores del crimen. La intención no es justificar sus actos, aclaró, sino ofrecer caminos de rehabilitación humana y preservar la seguridad en territorios donde la presencia del Estado es limitada.

“Un sacerdote en la sierra o en zonas de conflicto necesita, al menos, un acuerdo de paz para poder moverse con seguridad. No se trata de pactar impunidad, sino de proteger la vida y reducir riesgos”, afirmó Garfias en entrevista con El Universal.

Inspiración en experiencias internacionales

Durante el curso, los participantes conocieron casos internacionales de diálogo exitoso con grupos armados, como el de la diócesis de San Buenaventura, en Colombia. También analizaron documentos como el informe Negociando con grupos criminales violentos (2021), del Institute for Integrated Transitions, el cual explora estrategias efectivas para reducir riesgos al negociar con organizaciones ilegales.

Uno de los temas abordados fue el conflicto violento entre Los Zetas y el Cártel de Sinaloa en La Laguna (región que comprende municipios de Coahuila y Durango), que provocó un aumento alarmante en los homicidios entre 2008 y 2013. El caso sirvió como ejemplo para identificar patrones de violencia y posibles intervenciones pastorales.

Riesgo para la Iglesia

Según datos del Centro Católico Multimedial, la Iglesia en México ha sido blanco constante del crimen. En los últimos 34 años, 80 miembros del clero y laicos han sido asesinados, incluidos 60 sacerdotes. Durante el sexenio de Andrés Manuel López Obrador, se registraron 24 homicidios de eclesiásticos y casi 900 extorsiones o amenazas.

El mismo informe indica que el 42% de los ataques contra templos fueron ejecutados por grupos criminales especializados en el robo de arte sacro, lo que evidencia que la Iglesia se ha convertido en un blanco tanto simbólico como económico para la delincuencia organizada.

Frente a este panorama, la capacitación representa un primer paso hacia la construcción de estrategias no violentas en defensa de la vida y la paz comunitaria.