Peso mexicano cierra semana con ligera depreciación frente al dólar

El peso se repone después de aplazamiento de aranceles a México y Canadá

El peso mexicano registró una leve caída frente al dólar al cierre de la semana, interrumpiendo la racha de ganancias acumuladas durante los últimos días. A pesar de este retroceso, la moneda nacional mostró una estabilidad destacable en un contexto internacional marcado por tensiones comerciales.

El tipo de cambio se ubicó en 18.65 pesos por dólar en los mercados internacionales, lo que representa una depreciación del 0.10%, equivalente a cuatro centavos respecto al cierre del viernes anterior.

En el mercado minorista, específicamente en las ventanillas de Banamex, el dólar se ofreció a 19.09 pesos, con un incremento marginal de un centavo, o 0.05%, en comparación con la semana previa.

Factores externos e internos influyen en el comportamiento del peso

A pesar de este tropiezo, analistas financieros destacan que el peso se mantuvo relativamente firme gracias a diversos factores tanto internos como externos. Entre ellos, la postura moderada de la administración estadounidense en relación con México ha sido clave.

Gabriela Siller, directora de análisis económico y financiero de Grupo Base, explicó que “México no ha sido blanco de nuevas medidas proteccionistas por parte de la Casa Blanca, lo que reduce la volatilidad en los mercados financieros locales.”

Además, Siller señaló que los aranceles anunciados por Estados Unidos no se están aplicando de forma estricta, lo que mantiene una baja tasa arancelaria efectiva para México. Este aspecto otorga una ventaja competitiva frente a otros países con relaciones comerciales más tensas con la Unión Americana.

Perspectivas monetarias: Banco de México analiza recortes más graduales

En el ámbito de política monetaria, las últimas minutas del Banco de México (Banxico) revelan una posible desaceleración en el ritmo de reducción de la tasa de interés. Cuatro de los cinco miembros de la junta de gobierno consideraron prudente ajustar la magnitud de los recortes de manera más gradual, con el objetivo de preservar la estabilidad financiera ante un entorno económico global incierto.