UIF no actuó ante millonarias transferencias sospechosas

Pese a señales claras, la UIF no intervino
Desde agosto de 2024, la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) tuvo conocimiento de las transferencias de prestanombres de García Luna a Vector Casa de Bolsa. La operación ascendió a 47 millones de dólares y se realizó a través de empresas ligadas a Samuel y Alexis Weinberg, señalados como operadores financieros del exsecretario de Seguridad Pública, Genaro García Luna.
De acuerdo con datos obtenidos por La Silla Rota y corroborados por Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI), el dinero salió de cuentas pertenecientes a las firmas Nunvav Inc. y Nunvav Technologies Inc. Estas compañías canalizaron recursos desde la cuenta número 36888506 de Vector, con movimientos que ocurrieron entre 2015 y 2016.
A pesar de tener evidencia clara, la UIF no ejecutó bloqueos ni notificó a otras autoridades, como marca la ley en casos de presunto lavado de dinero. En su momento, Santiago Nieto encabezaba la institución y documentó algunas de estas operaciones como parte de una investigación más amplia sobre el desvío de más de 600 millones de dólares del erario mexicano.
Inacción frente a señales internacionales
En semanas recientes, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos sancionó a CIBanco, Intercam Banco y Vector Casa de Bolsa por posibles vínculos con operaciones de lavado de dinero y tráfico de fentanilo. La UIF ya conocía transferencias sospechosas a través de estas instituciones, incluso aquellas que se dirigieron a empresarios chinos señalados por sus nexos con redes de narcotráfico.
Además, Vector Casa de Bolsa intentó transferir dólares a bancos estadounidenses que rechazaron el dinero por su origen irregular. Al ser bloqueada por la vía internacional, la firma recurrió a bancos mexicanos para continuar las operaciones.
Las omisiones de la UIF cobran mayor gravedad considerando que, según la ley, tiene la obligación de intervenir ante indicios de actividades ilícitas en el sistema financiero. No obstante, hasta ahora, no se han reportado acciones penales concretas por este caso.
Presión local e internacional
El señalamiento público de estas instituciones por parte de autoridades estadounidenses ha puesto en alerta a los organismos financieros en México. En respuesta, el gobierno federal asumió temporalmente el control operativo de estas casas de bolsa y bancos para garantizar la estabilidad del sistema.
La Secretaría de Hacienda, encabezada por Edgar Amador Zamora, aseguró que el sistema bancario mexicano opera con normalidad. También reiteró que las instituciones del país mantienen buenos niveles de liquidez y capitalización, por lo que los usuarios no deben preocuparse.
La UIF enfrenta ahora una creciente presión por parte de la opinión pública e instancias internacionales. Se cuestiona por qué, teniendo información desde hace casi un año, no tomó medidas inmediatas para frenar posibles delitos financieros relacionados con funcionarios de alto nivel del pasado.
