Posponer el Despertador: ¿Un Hábito con Efectos Positivos?

Despertador

Posponer el despertador puede ser una práctica común para muchos, pero ¿tiene algún efecto positivo en nuestra salud y bienestar? Esta pregunta ha despertado el interés de expertos en el campo del sueño y la salud mental.

Según los especialistas, posponer el despertador puede ofrecer algunos beneficios, especialmente si se hace de manera consciente y planificada. La Dra. Elena Gómez, especialista en medicina del sueño, señala que darle al cuerpo unos minutos adicionales de descanso puede ayudar a reducir la sensación de fatiga al despertar y permitir una transición más suave hacia el estado de vigilia.

“Posponer el despertador en intervalos cortos, de unos 5 a 10 minutos, puede permitir que el cuerpo salga de la fase de sueño profundo de manera gradual, lo que puede resultar en una sensación de despertar más natural y menos brusca”, explica la Dra. Gómez.

Sin embargo, los expertos advierten que abusar de esta práctica puede tener consecuencias negativas. Posponer el despertador repetidamente puede interferir con el ciclo de sueño y vigilia natural del cuerpo, lo que puede llevar a una sensación de somnolencia durante el día y afectar la calidad del sueño nocturno.

Los expertos recomiendan establecer una rutina de sueño consistente y respetar las horas recomendadas de descanso para promover una buena salud mental y física. Además, sugieren evitar el uso excesivo de dispositivos electrónicos antes de dormir, ya que la luz azul emitida por estas pantallas puede interferir con la calidad del sueño.

En resumen, posponer el despertador ocasionalmente puede tener efectos positivos si se hace de manera consciente y moderada, pero es importante no abusar de esta práctica y mantener una rutina de sueño saludable para garantizar un descanso óptimo y un bienestar general.