Cenizas de un ser querido, ¿Qué hacer y qué no?… Pensar en la muerte de una persona importante es difícil, pero debemos de estar conscientes que así es el ciclo de la vida; lo mejor que podemos hacer para irnos en paz es disfrutar cada momento de la vida.

Cuando un familiar muere nos enfrentamos a una serie de responsabilidades y sentimientos difíciles, como qué hacer con su cuerpo. Hoy en día tenemos dos opciones: la cremación o el entierro.

El entierro es una ceremonia luctuosa donde en presencia de familiares y amigos se coloca el cuerpo del difunto en una fosa; la cremación es convertir los restos de una persona fallecida en cenizas por medio del calor, una vez terminado el proceso de cremación se entregan las cenizas a los familiares, pero, ¿Y qué hacemos con las cenizas? A continuación, nuestras recomendaciones.

¿Qué hacer con las cenizas?

Nicho en Iglesia o Cementerio

Lo más común es comprar un nicho en una iglesia o en un panteón y guardar en él la urna con las cenizas para que descansen ahí los restos del difunto.

En una joya

Se trata de adquirir una pieza de joyería: anillos, pulseras, collares o pendientes con un pequeño depósito en su interior donde puedes llevar una parte de las cenizas de tu ser querido.

Lo mejor es que no se limita a una joya, cada miembro de la familia puede tener una con poco de las cenizas en su interior.

En un árbol

Existen urnas biodegradables hechas de adobe y hierbas, las cuales se desintegran en un periodo de seis a nueve meses. Estas urnas amigables con el ambiente se depositan junto con un nuevo árbol en un área verde del panteón. Así es como los restos del difunto pasarán a ser parte de la naturaleza sin dañarla

¿Qué NO hacer?

Conservarlas en casa

Mantener las cenizas de un ser querido en tu hogar puede ser un obstáculo para superar el duelo.

Esparcirlas en el mar

Considerado como un acto de liberación, pero la acumulación de cenizas en el mar puede producir un cambio en el pH y como resultado el empobrecimiento del hábitat.