Facebook y la reputación virtual

 

 

 

 

Francés Haugen, ex empleada de la compañía Facebook, ha hecho declaraciones ante una subcomitiva del Senado de Estados Unidos recientemente, acusando a la compañía de poner en peligro vidas en todo el mundo. Haugen considera que es de vital importancia establecer mecanismos, para que las investigaciones internas de Facebook sean divulgadas al público de forma regular.

Recomendó encarecidamente elevar los límites de edad a los 16 o 18 años, debido al uso problemático o a la adicción en la plataforma y los problemas de autorregulación de los niños. Actualmente, el límite oficial para unirse a Facebook es de 13 años. Por otro lado, hizo énfasis sobre los serios desórdenes alimenticios, opinando que habrá mujeres caminado por este planeta en 60 años con huesos frágiles debido a las decisiones que tomó Facebook en la actualidad para privilegiar ganancias.

Los padres de hoy nunca han vivido una experiencia tan adictiva con una pieza de tecnología . No saben como encaminar a sus hijos acerca de la adicción generada. Cuando Facebook comparte contenido que provoca una reacción extrema de los usuarios , sabe que se compartirá, habrá un like, un click, o un comentario. Haugen opina que Facebook quiere que des pequeñas dosis de dopamina a tus amigos para que a su vez produzcan más contenido.

Varios directivos de Facebook han desacreditado a Francés Haugen, ya que sólo trabajó en la compañía durante dos años ; no tenía a ningún empleado a su cargo ; jamás asistió a una reunión con altos directivos en la que se tomasen decisiones y ella misma testificó en más de seis ocasiones no haber trabajado en los temas de los que hablaba. Haugen habría filtrado previamente documentos internos al diario The Wall Street Journal.

Andy Stone, director de comunicación política, señaló que Haugen no trabajó en cuestiones de seguridad infantil y que por tanto no tiene conocimiento directo de la cuestión . Haugen expresó que Facebook oculta información al público y a los Gobiernos. “Los documentos que he proporcionado al Congreso prueban que Facebook ha engañado al público de forma repetida sobre lo que su propia investigación revela acerca de la seguridad de los niños, la eficacia de su inteligencia artificial y su papel para expandir mensajes divisorios y extremistas”.

Si bien, la preocupación de Francés Haugen por la vida de los usuarios de esta plataforma en todo el mundo, parece sensata, hay que tomar en cuenta más factores que la misma plataforma en sí. El uso problemático y la adicción a la plataforma recaen en el ocio actual. La tecnología es beneficiosa, si se sabe darle un uso útil. El problema está en el entorno inmediato del usuario al momento de compartir contenido en línea. Los desórdenes alimenticios , y el acompañamiento de los padres sobre las tecnologías adictivas dependen de la realidad inmediata del usuario, no de Facebook. No hay duda que la información compartida en la plataforma influye demasiado en el psique  de las personas ; sin embargo, la tarea está en preparar al usuario a entender que todo lo compartido en línea   pertenece a una realidad virtual y no a la vida misma.

Hay que incitar a los jóvenes a ser críticos de lo que ven para que no caigan en descontento al querer comparar lo que tienen con lo que aparece en la realidad virtual. Los padres tienen que aprender a conllevar lo que se impone como tendencia en el mundo virtual, a la realidad inmediata de sus hijos. Facebook es muy útil si se trata de estar en contacto con las personas queridas.

El imaginario colectivo es lo que la mayoría acepta en consenso como regla para así vivir en conjunto sin tanto conflicto de intereses. Facebook es una herramienta que regula el imaginario colectivo ; no obstante, hay que separar la realidad virtual de la inmediata y apoyar a nuestros jóvenes a entender que hay una vida más allá de Facebook. Habría que replantear como utilizar el tiempo en los ratos de ocio, y comprender que la « e-reputation » es la imagen que el usuario se crea sin ser la verdad absoluta . Los jóvenes tienen que fortalecer su psique para no caer en desengaños virtuales y así  ser más justos y prudentes al momento de compartir contenido en línea.

Araceli Fuerte Carbajal