Por sus principales características antiinflamatorias y antioxidantes, el té de jengibre ayuda a prevenir enfermedades como el cáncer, diabetes y obesidad, además de aliviar resfriados comunes y síntomas gastrointestinales, gracias al gingerol, paradol y zingerona.

 

Té de jengibre y limón

Pero su mayor éxito en el mercado se debe a su acción diurética y termogénica, que benefician la quema de grasa, aumentando el gasto calórico, ayudando a adelgazar; Sin embargo, para obtener estos beneficios es necesario acompañar la toma del té con activación física, alimentación balanceada y saludable. No obstante, reducir tallas no es el único éxito para el jengibre, su verdadero auge reside en mejorar las funciones de la insulina, hormona responsable de controlar los niveles de azúcar en la sangre, previniendo la resistencia a esta.

Además, el 6-gingerol, componente principal, cuenta con virtudes medicinales en la prevención y tratamiento de Alzheimer, enfermedad que deteriora la memoria.

Para obtener sus beneficios, se recomienda tomar té de jengibre 3 veces al día, en cantidades moderadas.