Nota de: Latitud Megalópolis

 

Quizá a lo largo de su vida, usted haya estado involucrado en un hecho de tránsito, ya sea como peatón, como pasajero o como conductor. Y si no lo ha vivido, permítame por favor felicitarlo, pero es importante seguir observando un buen comportamiento vial para que esto no le suceda.

Pero si en algún momento, ha pasado usted por esa amarga experiencia, sabrá que el problema no se limita al impacto al vehículo en el que viajaba, sino las consecuencias que le siguen son muchas, principalmente tres, de salud (la más importante), seguido de las económicas y las jurídicas.

Hagamos un ejercicio práctico y centrémonos en la parte económica en esta ocasión, en otra intervención hablaremos de las otras dos consecuencias.

La Organización Mundial de la Salud, expone que a nivel mundial, el costo de los accidentes alcanza hasta el 3% del Producto Interno Bruto de los países, y esto se ve también reflejado en la muerte de 1.35 millones de personas al año en todo el mundo (el equivalente a llenar el Estadio Azteca 13 veces y media).

En México, de acuerdo a la Estadística de Accidentes de Tránsito en Zonas Urbanas, tan solo en el 2019, alcanzó la cifra de 362,586 accidentes, que arrojaron 91,713 personas lesionadas.

Ahora analicemos, el Producto Interno Bruto per cápita en México, es de 9,946.03 USD al año, por tanto, la cifra de ingreso diaria promedio en las personas y equivalente en pesos es de 552.5 pesos.

Otra cifra: el tiempo de recuperación promedio de una persona que ha sufrido un accidente, es de 63 días. Es así, que si multiplicamos ese tiempo por la cantidad diaria de ingreso, no da un resultado de alrededor de 34 mil 800 pesos, dinero que una familia, dejó de producir al no poder trabajar, ya que fue el tiempo que tuvo de convalecencia.

Esto obviamente sin sumar los gastos erogados por las familias, las pérdidas materiales de su patrimonio, de los daños a terceros, de los gastos de hospitalización y tratamiento posterior, esto de cada uno de los involucrados.

Las secuelas económicas después de un accidente de tránsito, tardarán mucho tiempo en recuperarse, en ocasiones hasta años.

Es por esta razón, en que seguiremos insistiendo en fomentar la cultura de la prevención para evitar estar en una situación como lo que hemos descrito o en reducir sus efectos en la manera de nuestras acciones, tales como el manejo a la defensiva, el uso del cinturón de seguridad, el auto asiento para infantes, etc.

Algo también muy importante por a favor, si es usted conductor, evite a toda costa los distractores, y siempre lleve los ojos al camino y las manos al volante.