Nota original de: InterSip

 

Algo que es todavía tema son aquellas pláticas en donde los padres siguen con ansiedad de enviar a sus hijos a las escuelas, y que sería un alto riesgo tanto para los niños y niñas, aunque personalmente considero que hace más daño dejar a los hijos sin supervisión a que jueguen con otros niños y niñas en los parques.

Y digo lo anterior porque a diferencia de dejarlos jugar o convivir en albercas de amistades en donde todavía no termina la pandemia porque es un enemigo invisible hace que se confíen muchas mamás y hasta por vergüenza o pudor “socialité”, como si eso fuera una inmunidad al Covid-19; pero regresando al tema en las escuelas tantos públicas como de gobierno pero me refiero a las estatales o pertenecientes a Coahuila, se tomaron medidas mínimas como ha sido tomar la temperatura en torno a las indicaciones del Covid-19, los niños y niñas usan cubre bocas entre otros.

Contrario a lo que se pensaba que subirían los casos de coronavirus esas suposiciones quedaron en un pasado en donde se ha demostrado que en las escuelas coahuilenses no han sido lugares de transmisión, sino siguen siendo los jóvenes que no se cuidan en los antros y los adultos que continúan haciendo sus reuniones o fiestas mexicanas lo que provocó ese aumento de casos positivos de Covid-19.

Todavía entre pláticas con amigas y redes sociales se pensó que enviar a los hijos de regreso a las clases presenciales representaba un riesgo alto no solamente para los niños y niñas sino también para familiares que viven en el mismo techo de esos menores de edad y no se diga si esos familiares se tratan de los abuelos o abuelas.

Una ansiedad real que pudo haber representado una nueva catástrofe social y más de saber que todavía no se autoriza la vacuna para menores de 12 años de edad. Una ansiedad que puede ser hasta peligrosa generando una enfermedad llamada OCD, siglas en inglés para decir Trastorno Obsesivo-Compulsivo, que puede llevar a la locura de la exageración.

Considero que la exageración de los peligros del Covid, así como la misma minimización de las medidas de seguridad divide y hace que suba el tono mucho más grande hasta el grado de convertirse en una discusión y hasta terminen peleadas entre amigas.

La especulación hace ver que para el próximo año podría haber una interrupción anticipada de las clases presenciales, que lo único que veo es que aquellas familias con poder adquisitivo son las únicas que pueden salir adelante por tener más opciones de enseñarles a sus hijos en línea que aquellas familias que no tienen dinero para estar pagando un servicio de prepago en un teléfono celular.

No hay que menospreciar la ansiedad de muchos padres, porque en sí el tema de los hijos y escuelas induce a la ansiedad y capacidad para resolver a nuestro nuevo enemigo invisible.

Hay que tener cuidado con el  OCD, o en español Trastorno Obsesivo-Compulsivo, así como la indiferencia a la pandemia, puede convertirse en adictivo, inseguros pero como pienso las cosas que la mejor medida de hacerle frente a esta pandemia es el uso del cubrebocas de niños, niñas, jóvenes, adultos y adultos mayores. www.intersip.org