Ante la necesidad de hacer más eficientes los mecanismos de prevención de la violencia contra las mujeres y niñas en el país, nos hemos propuesto fortalecer la política nacional de intervención a agresores con perspectiva de género, que contemple la participación de los tres órdenes de gobierno, refirió la titular de la Comisión Nacional para Prevenir y Erradicar la Violencia contra las Mujeres (Conavim), Fabiola Alanís Sámano.

El fortalecimiento de esta política nacional debe pasar por tres líneas fundamentales: la consolidación de un Modelo Homologado de Trabajo Integral con Generadores de Violencia, la creación de centros estatales y municipales de reeducación integral y la mejora de los mecanismos de información sobre agresiones a mujeres en razón de género, agregó.

Con base en la Ley General de Acceso a la Mujeres a una Vida Libre de Violencia, se establece que la federación tiene la obligación de coordinar la creación de programas de reeducación a personas agresoras de mujeres, en tanto que los estados están obligados a su diseño e implementación, así como los municipios tienen la atribución de apoyar su implementación en el territorio, señaló la comisionada nacional para Prevenir y Erradicar la Violencia contra las Mujeres.

El gobierno federal cuenta con diferentes experiencias de reeducación de agresores, las cuales son el Programa de Reeducación para Agresores de Violencia de Pareja, operado por la Secretaría de Salud federal; y el modelo de los Centros para la Erradicación de Conductas Violentas hacia las Mujeres (Cecovim), impulsados por la Conavim y adoptado por diversos estados durante los últimos años.

Agregó que, mediante la Iniciativa Spotlight para Eliminar la Violencia contra las Mujeres y Niñas (proyecto global financiado por la Unión Europea y ejecutado por la Organización de las Naciones Unidas), se avanza en la creación de un modelo piloto de homologación de trabajos con hombres generadores de violencia, con la intención de lanzarlo en cinco municipios de las entidades de Chihuahua, Estado de México y Guerrero. Sin embargo, este esfuerzo debe tomarse en cuenta para la construcción de un modelo nacional de reeducación en el corto y mediano plazo.

Por otro lado, detalló, entre enero de 2019 y agosto de 2021 solo 28 entidades del país han reportado de manera regular, aunque no completa, la información sobre la atención a mujeres y niñas, víctimas de algún tipo de violencia por razón de género, al Banco Nacional de Datos e Información sobre Casos de Violencia contra Mujeres (Banavim).

Con esta información estadística se tiene una primera aproximación al universo de presuntas personas agresoras en el país, que para el periodo en cuestión suman a poco más de 550 mil.

La Conavim reconoce que el universo de víctimas de violencia por razón de género es más amplio que el reportado por el Banavim, derivado de la falta de integración completa de la información de los 32 estados y también por un porcentaje todavía desconocido de mujeres que no acuden a las instancias de gobierno a buscar apoyo, por ello es necesario también fortalecer el área de información estadística para el diseño de esta política pública, agregó.