El Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur), realizó un recorrido por las instalaciones del Centro Ceremonial Maya de Guardia, con el fin de evaluar las condiciones en las que se encuentra el sitio, acción con la cual se da continuidad al compromiso de la dependencia federal de rehabilitar dichos espacios comunitarios.

En el recorrido encabezado por el director general, Rogelio Jiménez Pons, se constató que la infraestructura de estos centros ceremoniales se encuentra en rápido deterioro, ante el insuficiente presupuesto para su mantenimiento.

“Es instrucción presidencial directa atender esta petición de las autoridades mayas. Los hechos hablarán por nosotros, estoy aquí para asegurarme de que las cosas sucedan”, comentó Jiménez Pons, frente a un centenar de personas, entre dignatarios, autoridades y habitantes de las comunidades aledañas.

Cabe señalar que en una reunión celebrada en octubre de 2020, los dignatarios mayas expusieron al INMAYA y a Fonatur la importancia de sus centros ceremoniales, las labores que realizan para la cultura maya y la petición de mejorar la infraestructura donde llevan a cabo sus actividades.

En dicho encuentro se acordó el respaldo de Fonatur para encontrar los mecanismos y presupuestos para apoyar el fortalecimiento de los centros ceremoniales. Ante esta necesidad, los equipos territoriales del Tren Maya en Quintana Roo se encargaron de realizar un levantamiento preliminar de información física y visual, así como de abrir el diálogo con los dignatarios en cada uno de los centros ceremoniales para la elaboración de un diagnóstico de necesidades.

Se trata de encontrar las mejores oportunidades de fortalecer de manera integral los centros ceremoniales para rescatar, revalorizar y retransmitir a las nuevas generaciones las manifestaciones culturales mayas mediante instrumentos como las salvaguardas patrimoniales.

Con esta iniciativa se busca contribuir al bienestar de los habitantes de las comunidades ubicadas en la zona de influencia del Tren Maya, al permitir que sus manifestaciones culturales y religiosas se desarrollen en espacios adecuados y dignos, además se fortalece el tejido social que mantienen el conocimiento y la cultura viva.