La Secretaría de Seguridad Pública y la Coordinación Estatal de Protección Civil  establecieron un operativo de vigilancia ante el eventual arribo de la caravana migrante por Oaxaca, que llegó caminando a territorio mexicano por el vecino estado de Chiapas.

En caso del posible arribo a la entidad oaxaqueña ambas dependencias preventivas se coordinarán con la Guardia Nacional y el Instituto Nacional de Migración, encargadas de seguir el paso del grupo conformado por personas de Haití, Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua y Cuba.

El grupo incluye a venezolanos, dominicanos, ecuatorianos y hasta de países de África, los que aspiran llegar a la frontera con Estados Unidos, e ingresar a ese país en calidad de refugiados.

La columna migrante también convoca a niños y niñas, algunos caminando y otros cargados en brazos; mujeres embarazadas; discapacitados, transgéneros e indígenas.

Este martes, a su paso por Mapastepec, Chiapas, se suscitó un segundo enfrentamiento entre migrantes y elementos de la Guardia Nacional. Agentes de Migración intentaron detenerlos, aunque sin éxito, aseguraron a menos de una centena.

El primer choque sucedió el pasado 28 de agosto, cuando los uniformados golpearon a los migrantes, lo que después fue condenado por la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) y el Colectivo de Observación y Monitoreo de Derechos Humanos en el Sureste Mexicano.

Luego de la segunda gresca registrada hoy martes personas migrantes se dispersaron, y otras cambiaron su ruta al municipio de Tonalá, por lo que el bloque podría desviar su camino y evitar pasar por el Istmo de Tehuantepec, Oaxaca.