En los medios de comunicación se siguen difundiendo testimonios de personas que llevan meses padeciendo los síntomas del Covid-19 prolongado, es decir, la persistencia de síntomas después de la curación.

Esto representa al 5% de pacientes de Covid-19 que son de especial interés para médicos y científicos debido a la variedad de síntomas. De hecho, un reciente estudio publicado en EClinical Medicineha identificado 203 síntomas prolongados de la enfermedad que puso en aprietos a los sistemas de salud de todo el mundo. Además, la aflicción estaría más extendida de lo que se pensaba y, lamentablemente, interfiere con los aspectos de la vida diaria.

Del trabajo llama mucho la atención que todos los investigadores hayan experimentado COVID o lo sigan haciendo desde hace un buen tiempo, según el portal de University College London. Ellos se encuentran pidiendo programas de detección nacionales y pautas clínicas más precisas para describir la afección.

«Si bien ha habido mucha discusión pública sobre el COVID prolongado, son pocos los estudios sistemáticos que observan esta población», señala la neurocientífica Athena Akrami. «Por lo tanto, se sabe relativamente poco sobre su variedad de síntomas y su progresión a lo largo del tiempo, así como de la gravedad, curso clínico esperado (longevidad), y su impacto en el funcionamiento diario y el regreso esperado a la salud inicial«, agrega.

En la investigación participaron 3762 personas de 56 países, convirtiéndolo en el análisis internacional más grande y completo sobre pacientes de Covid-19 prolongado. De acuerdo a las encuestas que les realizaron, los síntomas más frecuentes son fatiga, malestar post-esfuerzo físico o mental y disfunción cognitiva. Asimismo, se incluyen en la larga lista las alusiones visuales, temblores musculares, disfunción sexual, pérdida de memoria y diarrea. Es decir, los 203 síntomas no son solo físicos sino también cognitivos.

Es necesario que la población en general conozca sobre estos datos tan preocupantes, para evitar relajar las medidas de cuidado. Sobre los pacientes de la lista, en promedio padecen 55,9 síntomas cada uno, en 9,1 sistemas de órganos. De todos los encuestados, 2.454 habían experimentado síntomas durante al menos seis meses. Todo eso pasa factura: el 45,2 por ciento de los participantes afirmó que disminuyó sus horas de trabajo. Por otro lado, el 22,3 por ciento no trabajaba en absoluto en el momento de la encuesta.

Los autores escribieron que tras siete meses, muchos de los pacientes aún no se recuperaban, ni podían volver a la rutina de sus días antes de contraer el terrible virus.

El Covid-19 ha resultado ser una enfermedad extremadamente desafiante debido a su variedad de síntomas y estados de gravedad. Ahora a esto se suma la forma prologada de sus síntomas. De por si no sabemos mucho acerca de ella, y lo poco que conocemos nos genera confusión. Por ejemplo, los síntomas parecen desaparecer después de la vacunación, pero solo en el caso de algunos pacientes. Por otro lado, mientras más hombres son susceptibles de padecer el Covid-19, las mujeres tienen un mayor riesgo de COVID prolongado.

De ahí la necesidad de programas de vigilancia y detección, con pruebas que cubran los síntomas neurológicos, neuropsiquiátricos, cardiovasculares y respiratorios actuales, y de esa forma detectar a más personas que estén luchando contra la COVID-19. Sobre todo si 1 de cada 10 personas padecen algunos síntomas durante más de 12 semanas luego de un resultado positivo de la prueba.

«Es probable que existan decenas de miles de pacientes con COVID durante mucho tiempo sufriendo en silencio, sin estar seguros de que sus síntomas están relacionados con la enfermedad», afirmó Akrami.