Los osos pandas ya no se encuentran clasificados en peligro de estación por las autoridades chinas, sin embargo siguen siendo vulnerables.

La clasificación ha bajado debido a que su número en la naturaleza ha alcanzado al menos los mil 800 ejemplares.

Expertos aseguran que China ha conseguido salvar su emblemático ejemplar, gracias a los esfuerzos de conservación que se tuvieron a lago plazo, incluida la ampliación de sus hábitats. El país considera a los pandas un tesoro nacional, pero también los ha prestado a otros países como herramientas diplomáticas.

La última actualización “refleja la mejora de sus condiciones de vida y los esfuerzos de China por mantener sus hábitats integrados”, manifestó Cui Shuhong, jefe del Departamento de Conservación de la Naturaleza y la Ecología del Ministerio de Ecología y Medio Ambiente en una conferencia de prensa.

La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) retirará al ejemplar de su lista de especies en peligro de extinción y lo volverá a catalogar como vulnerable.

Los responsables cuestionaron la decisión y advirtieron de que la gente crea que los esfuerzos de conservación podían relajarse.

Estos animales estaban por todo el sur y el este del país, pero debido a la expansión de la población humana y al desarrollo, se limitan ahora a las zonas que aún contienen bosques de bambú.

Este constituye alrededor del 99% de su dieta, sin la cual es probable que mueran de hambre. Los pandas deben comer entre 12 y 38 kg de bambú al día para satisfacer sus necesidades energéticas.

“El mero hecho de restaurar el hábitat del panda les ha devuelto su espacio y les ha proporcionado alimento”, declaró a la BBC Craig Hilton-Taylor, director de la Lista Roja de la UICN.

La pérdida de hábitats fue la causa de que el número de pandas descendiera a poco más de mil 200 en la década de 1980, según el especialista.

Ginette Hemley, vicepresidenta senior de conservación de la vida silvestre del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF, por sus siglas en inglés), se mostró de acuerdo.

“Los chinos han hecho un gran trabajo invirtiendo en los hábitats del panda, ampliando y creando nuevas reservas”, consideró Hemley. “Son un maravilloso ejemplo de lo que puede ocurrir cuando un gobierno se compromete con la conservación”.