¡La filosofía sirve para dos cosas, para nada y para nada!

El ciclo escolar ha llegado a su fin, y con él las calificaciones académicas que constatan la validación de conocimientos. En esta ocasión, este escrito será sobre la filosofía. Los profesores de filosofía de nivel bachillerato en Francia deploran la nefasta calidad de los ensayos entregados por los alumnos a fin de acreditar esta materia este año escolar.  Si bien, no se necesita una buena nota en filosofía para aprobar el bachillerato, cabe destacar que es el reflejo no del nivel intelectual de los candidatos sino su cultura académica. Nicolás Franck, presidente de la asociación de profesores de filosofía en el sector público, expresó que los ensayos entregados fueron de una calidad muy mediocre, no tenían ningún contenido de fondo. No había referencias filosóficas, ¡y hasta un candidato tuvo la osadía de citar a Robín, el acolito de Batman!

La Secretaria de Educación Pública francesa estima que la pandemia repercutió en la motivación de los candidatos, quienes se presentaron a la prueba el 17 de junio, si bien la juventud siempre es caracterizada por su inconstancia, indisciplina, rebeldía y obstinación; es en este tipo de contextos que deberían de tomarse más en serio como seres pensantes y terminar con el estereotipo acerca de su nula comprensión sobre el mundo porque son “jóvenes”. La juventud demuestra el mucho trabajo que queda para construir una cultura filosófica. Un profesor de la academia de Creteil siente que su trabajo no es valorizado y esta cuestión me recuerda cuando tuve que presentarme al examen para acreditar mi nivel de francés. La pregunta que me hicieron fue: ¿Crees que la filosofía debería ser enseñada desde el jardín de niños? Respondí que sí.

La filosofía, el amor por la sabiduría, está al alcance de todos no importa la edad. Según el filósofo alemán Martin HEIDEGGER, se necesita una crisis para que la ciencia piense. Por el momento, la ciencia es el único garante de la verdad. La palabra ciencia proviene del latín scientia que significa “conocer”. El enfoque científico de los tiempos modernos se basa en el positivismo porque este positivismo le da a la ciencia una técnica que sería la realización de los humanos para adquirir eficiencia operativa y observable. ¿Qué tal si pudiéramos producir conocimiento de manera diferente? ¿Podría la filosofía contribuir a ello?

Opino que las fuentes filosóficas dan la base analítica para comprender un poco mejor la vida, nuestra alma. Las temáticas como el alma, la cadencia de acontecimientos, la secuencia de situaciones y circunstancias concretas, conceptos como la memoria, la inteligencia, la voluntad, el pensamiento, el universo, expresadas en técnicas para razonar e imaginar, como el lenguaje y el arte, quedan retenidas en la memoria del individuo gracias a la observación. La filosofía contribuye a fortalecer la salud, la mirada que se tiene sobre el mundo, la contemplación de la verdad ¿Pudiéramos integrar a la filosofía en la ciencia y en la vida cotidiana para mejorar como sociedad? ¿O es que realmente la filosofía solo sirve para obtener una calificación mediocre?

Araceli Fuerte Carbajal