El ex presidente sudafricano Jacob Zuma se entregó la noche de este miércoles a la policía para comenzar a cumplir una sentencia de 15 meses de cárcel por desacato, informó su fundación.

Zuma fue condenado la semana pasada por un alto tribunal del país, en una decisión sin apelación, y debía entregarse a la policía a más tardar la medianoche del miércoles, de lo contrario sería detenido por la policía.

Media hora antes del vencimiento de ese plazo, una caravana de vehículos salió de la residencia de Zuma en Nkandla, este.

Horas antes, la policía advirtió que estaba preparada para detener al ex presidente a la hora de vencimiento del plazo para hacer cumplir la sentencia condenatoria, salvo que el alto tribunal instruyera lo contrario.

Zuma montó una defensa de última hora y se negó a entregarse la noche del domingo, como había ordenado la Corte.

Según el fallo, la policía tenía un plazo de tres días para detenerlo si no se entregaba. Sus defensores enviaron este miércoles una carta a la Corte para que otorgara un aplazamiento de última hora, lo cual no ocurrió.