Este lunes, el huracán Enrique se degradó a tormenta tropical; sin embargo, la temporada no ha terminado y se estima finalice hasta el próximo mes de noviembre provocando fuertes vientos y lluvias en varios estados del territorio nacional.

México ha sufrido el impacto de grandes huracanes que han dejado muerte, familias sin hogar y cuantiosas pérdidas materiales. Éstos son algunos de los más devastadores:

Liza

El 25 de septiembre de 1976 golpeó Baja California Sur. Este huracán, considerado el peor desastre natural en la historia del estado, fue de categoría 4 y afectó gran parte de Cabo San Lucas y San José del Cabo con inundaciones severas. Sin embargo, el mayor impacto se registró en La Paz, donde dejó un saldo de 2 mil muertos.

Gilberto

El 8 de septiembre de 1988 arrasó con Cancún e Isla de Cozumel, en el estado de Quintana Roo. Tocó tierra como huracán categoría 5. Luego de golpear Cancún y Cozumel, regresó al Atlántico y azotó el noreste de México (Nuevo León y Coahuila). El saldo: alrededor de 225 muertos y más de 139 mil damnificados.

Paulina

El 5 de octubre de 1997 golpeó diferentes destinos turísticos, como Acapulco, Guerrero, y Puerto Escondido y Huatulco, en Oaxaca, por lo que convirtió la costera guerrerense en un terrible escenario. Su paso dejó alrededor de 300 mil damnificados, 250 lesionados y 150 desaparecidos.

Wilma

El 15 de octubre de 2005 tocó tierra en la ciudad de Cozumel, en Quintana Roo, como categoría 4. Se convirtió en el primer huracán en recibir un nombre con la letra W. El fenómeno afectó por más de 48 horas Cancún y la Riviera Maya, y dejó un saldo de cuatro personas muertas, así como pérdidas económicas de alrededor de 30 mil millones de pesos.

Patricia

El 20 de octubre de 2015 golpeó las costas de Puerto Vallarta, Jalisco, y Manzanillo, Colima. La Comisión Nacional del Agua (Conagua) lo consideró como el huracán más intenso en los últimos 50 años, tanto en el Océano Pacífico Nororiental como en el Atlántico. Fue un huracán categoría 5, con vientos máximos sostenidos de 342 km/h, que destruyó más de 3 mil viviendas y 3 mil 500 hectáreas de cultivos.