Por: José Vieyra / Latitud Megalópolis

Hace algunas décadas, en San Juan Ahuehueco, comunidad donde nació Carolina Viggiano, no había luz, agua, carreteras y mucho menos escuelas.

Para salir de ahí había que recorrer largas horas sobre el lomo de una mula y sortear los peligros de la sierra, como atravesar un caudaloso río.

De sus padres, dedicados a la agricultura y al comercio, aprendió el valor del trabajo, lo que le sería de utilidad a lo largo de su vida, ya que con apenas 12 años de edad tuvo que despegarse de su familia para ir a Pachuca a continuar con su secundaria.

Quienes la conocieron en aquella época la recuerdan como una joven inquieta, estudiosa, líder nata y muy trabajadora, que con esfuerzo y dedicación fue abriéndose paso en la vida, hasta convertirse en una mujer ícono del priismo nacional.

Producto de la educación pública, estudió la licenciatura en derecho en la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo.

Sus inicios en la abogacía fueron como defensora pública y más tarde como secretaria de acuerdos de un Juzgado, donde se distinguía por su honestidad y por su vocación de servicio, cualidades que con el tiempo la llevarían a ser presidenta del Tribunal Superior de Justicia del Estado de Hidalgo.

Viggiano ha sido un referente para las mujeres en Hidalgo, fue la primera mujer y la más joven en presidir el tribunal, la primera mujer secretaria de Desarrollo Social y de Planeación, en fin, su tenacidad la ha llevado a abrirse paso en un mundo de machismo controlado por hombres.

Fue Directora General del Consejo Nacional de Fomento Educativo, institución encargada de llevar Educación a las comunidades más pobres del país, donde logró abatir el rezago educativo existente en cientos de comunidades de México.

Diputada local y tres veces diputada federal, llegará al congreso ahora como diputada plurinominal ya que es una de las mujeres más relevantes del priismo.

Carolina Viggiano es una mujer producto del esfuerzo, que con frecuencia ha vivido en carne propia el machismo y la violencia política de género, lo que jamás la ha frenado, por el contrario, ha sido un aliciente para seguir luchando.

Ahora es la carta más fuerte del PRI Nacional para encabezar la gubernatura de su Estado, donde se le ha visto permanentemente haciendo trabajo en tierra, cercana a la gente, honrando sus raíces y valores.

 

La verdad sobre Carolina Viggiano