Un estudio de la Universidad de Stanford comprobó la necesidad esta asignatura y cómo es capaz de beneficiar a niños desde edades muy tempranas. Tanto es así que, este estudio, concluye: Hasta un 83% de los niños, que imparten educación medioambiental en las escuelas, son capaces de tener un mejor rendimiento en asignaturas como matemáticas y ciencias. Además, de mejorar su comportamiento con el medio ambiente. Países como Francia o Dinamarca, ya cuentan con planes de estudios ambientales en sus temarios escolares.

Lucía y Rubén son una pareja de publicistas españoles y creadores del blog Algo que recordar, una serie de relatos en primera persona que, entre otras cosas, educa sobre consciencia ambiental. Ambos dejaron sus trabajos para avocarse de lleno a viajar. Con la llegada de su hijo Koke, crearon el documental Hola Mundo, en el que cuentan la importancia de criar a niños libres y felices, en conexión con la naturaleza.

El ejemplo de Lucía y Rubén es uno de los muchos que podemos encontrarnos. Pero en Econews Today, te lo ponemos fácil. A continuación, te daremos algunos consejos para que, desde tu casa, enseñes a tus pequeños a tener cuidado del medioambiente:

  • Cualquier acción, conviértela en un juego. Reciclar es un buen recurso para ello. La variedad de colores de cada contenedor, y explicarles por qué se deben separar materiales, es una acción entretenida para los pequeños.
  • Acostumbrarlos a ahorrar en el consumo de luz y agua. Con ello aprenderán que, estos recursos, generan impactos negativos en el medioambiente si se malgastan. A la vez que, es un bien escaso en muchos lugares. Con ello, también, enseñamos la importancia de utilizar únicamente lo necesario para cada situación.
  • Enseñarles a cuidar y respetar todo aquello que forma parte del medioambiente, como por ejemplo, las plantas. Las plantas son seres que precisan cuidados. Se puede educarlos en cómo regarlas y cuidarlas, para que no mueran. Este es un método de concienciación para que los pequeños respeten todo lo que nos envuelve y también, tener hábitos de constancia y cuidado de elementos esenciales para el medioambiente.
  • Potencia el hábito de compartir. Con ello, enseñamos a los pequeños a prestar aquello que es suyo. Así cuando no usen los juguetes, pueden darlos a otros niños sin necesidad de tener que tirarlos y generar más gases contaminantes durante el proceso de desecho.