El 29 de junio se llevará a cabo la primera reunión del Consejo Laboral del Acuerdo Estados Unidos-México-Canadá de manera virtual el 29 de junio, anunció este jueves la Representación Comercial de Estados Unidos.

De acuerdo con el tratado de libre comercio entre los tres países del norte (T-MEC), las Partes establecerán un Consejo Laboral (Consejo) integrado por representantes gubernamentales de alto nivel, ya sea ministerial u otro nivel de sus ministerios (secretarios) de comercio y trabajo, según lo designe cada país.

El Consejo se reunirá dentro de un año a partir de la fecha de entrada en vigor del T-MEC y posteriormente se reunirá cada dos años, a menos que México, Estados Unidos y Canadá decidan algo diferente.

Asimismo, el Consejo podrá considerar cualquier asunto dentro del ámbito de aplicación del capítulo laboral y realizar cualquier otra función que las Partes podrán decidir.

En la realización de sus actividades, incluyendo reuniones, el Consejo proporcionará los medios para recibir y considerar los puntos de vista de personas interesadas en asuntos relacionados con el capítulo laboral.

Si es posible, las reuniones del Consejo incluirán una sesión pública u otros medios para que los miembros del Consejo se reúnan con el público y discutan asuntos relacionados en su materia.

Durante el quinto año después de la fecha de entrada en vigor de este Acuerdo, o salvo que las Partes decidan algo diferente, el Consejo revisará el funcionamiento y efectividad del capítulo laboral y posteriormente podrá llevar a cabo revisiones subsecuentes.

Todas las decisiones e informes del Consejo serán adoptadas por consenso y se pondrán a disposición del público, a menos que el Consejo decida algo diferente.

Recientemente, ocurrieron dos quejas laborales contra plantas de manufactura instaladas en México, ambas del sector automotriz, y una inconformidad de México sobre violaciones a derechos laborales de trabajadores mexicanos del sector de agroalimentos en Estados Unidos.

“Este uso del Mecanismo de Respuesta Rápida demuestra que actuaremos cuando a los trabajadores en ciertas plantas se les nieguen sus derechos bajo las leyes necesarias para cumplir con las obligaciones laborales de México”, dijo Tai ante el Comité de Medios y Arbitrio de la Cámara de Representantes el 12 de mayo.

Ese mismo día, el gobierno de Estados Unidos inició una queja, también en el marco del mecanismo de respuesta rápida del T-MEC, contra una planta de vehículos terminales de General Motors ubicada en Silao, México, por presuntas violaciones de los derechos de los trabajadores relacionadas con el contrato colectivo y una elección sindical.

También el 12 de mayo, en nombre del Gobierno de México, el embajador Esteban Moctezuma Barragán envió una carta al secretario del Trabajo, Martin J. Walsh, para transmitir los comentarios e inquietudes con respecto a la falta de aplicación de leyes laborales que el Gobierno de México ha detectado en la industria agrícola, así como de procesamiento y empacado de proteína en Estados Unidos.

Mediante dicha misiva, el Gobierno de México propuso un espacio de cooperación en el marco del T-MEC, conforme a los términos previstos en el Artículo 23.12, en aras de identificar acciones que permitan atender la no aplicación de las leyes laborales en determinados sectores y estados en Estados Unidos y así garantizar de forma plena los derechos laborales contemplados en la legislación federal estadounidense y en el capítulo 23 del T-MEC.

Lo anterior, sin renunciar a los mecanismos de solución de controversias laborales previstos en el T-MEC, y reconociendo la importancia de la cooperación como mecanismo para la implementación efectiva de derechos laborales.

Dos días antes, el 10 de mayo, la AFL-CIO y otros grupos presentaron una solicitud de un caso de respuesta rápida laboral en contra de Tridonex, una empresa de autopartes instalada en Matamoros, México, en el marco del T-MEC, y en el que supuestamente los trabajadores de Tridomex han sido acosados y despedidos por sus esfuerzos para organizarse con un sindicato independiente

En un cuarto caso, dos trabajadoras mexicanas presentaron en marzo pasado la primera queja laboral contra Estados Unidos en virtud del T-MEC.

Adareli Ponce Hernández y Maritza Pérez Ovando afirmaron que se les negó reiteradamente la visa H-2 por ser mujeres.

Asimismo, ambas arguyeron que la discriminación basada en el sexo en los procesos de reclutamiento y contratación para trabajos en Estados Unidos les impide obtener las visas de trabajo necesarias.