Este martes 1 de junio, una manifestación ciudadana se salió de control en Pachuca, capital de Hidalgo, cuando vecinos de la comunidad de Xuchitlán, del municipio de San Salvador, salieron a las calles a exigir mejoramientos en la obra pública de su localidad, dejando como resultado, al menos, la presunción de un civil muerto.

De acuerdo con lo registrado en redes sociales, testigos y una nota de El Sol, los policías del estado formaron un grupo de contención que chocó con un colectivo de aproximadamente 100 personas, quienes marcharon de la avenida Benito Juárez, esquina Vicente Guerrero, para dar vuelta en Francisco I. Madero y postrarse en el acceso del estacionamiento del Palacio de Gobierno del estado de Hidalgo.

Una vez en ese punto, los inconformes solicitaron hablar con Simón Vargas, titular de la Secretaría de Gobernación local. Conforme pasaron los minutos, los ánimos se fueron calentando entre los vecinos de San Salvador con los uniformados que estaban equipados con equipo antimotín.

Después de un rato, un funcionario accedió a dialogar con los manifestantes; sin embargo, al no ser el secretario de Gobernación, el grupo que nutría la marcha se negó a establecer una conversación con él.

El ambiente se continuó tensando y los habitantes de Xuchitlán amagaron con ingresar a la sede administrativa de Omar Fayad, gobernador de Hidalgo por el PRI, por lo que los uniformados decidieron actuar contra los miembros de la comunidad.

Respecto a la actuación de los agentes se grabaron algunos videos que ya se pueden consultar en redes sociales. Asimismo, algunos testigos tomaron fotos de las medidas implementadas por parte de la Policía , donde se ve el uso de gases lacrimógenos, detenciones y el uso de la fuerza contra civiles desarmados. En un material específico se puede ver a la turba marchando de cara al Palacio de Gobierno.

En otro video se puede ver a un civil tendido en el piso con una lesión en la cabeza: el sujeto está acostado en un charco de su propia sangre y no se mueve. Los elementos del estado establecieron un perímetro alrededor del cuerpo inerte del manifestante y esperaron a que llegaran elementos del servicio de emergencias para que sea transportado a un hospital para su valoración y atención. Ante esto, los civiles señalaron que ya estaba muerto.